Contextualizando el posible 'desastre anunciado' de la gripe: el montaje del sida

1. Contextualizando el posible desastre anunciado de la gripe.
2. Cómo abrir la quizá indispensable pregunta sobre la vía para una 'democracia' mundial
3. Algo de bibliografía, enlaces, etc.
4. Videos imprescindibles: El montaje del sida.

1.
Ante la posible futura gravedad de la situación en que vivimos respecto a la medicina, los siguientes videos ayudan a contextualizar y hablar de posibles peligros. Intentaremos seguirles la pista por internet (pues a veces desaparecen de un sitio para ir a otro), pues son imprescindibles. En ellos habla el doctor Roberto Giraldo, Alfredo Embid…, etc.

Y no dudéis de complementarlos con algo que os haga no perder de vista la realidad material del día a día, con la que se recrea sin parar la no-conspiración donde nos vemos inmersos, el proceso de digestión de la Tierra por el capitalismo del consumo en procesos 'lineales' no sostenibles; estamos hablando de que el perfecto complemento para los siguientes videos, más conspiranoicos, es por ejemplo este otro video, subtitulado en castellano, de: «La historia de las cosas» (o ver aquí la versión doblada al argentino).

¿Por qué reconocer que son más 'conspiranoicos' los videos a continuación? En realidad desgraciadamente es la propia realidad la que 'conspira' (y 'económicamente' esto está claro en el funcionamiento del día a día).

De lo que vamos a hablar ahora, unas creencias que no dejan en buen lugar a la medicina, no se trata de que sean ciertas creencias que puedan ser sostenidas por unas cuantas personas más o menos 'locas', enfurecidas, ofuscadas, cegadas por su propia obsesión… etc. No son tampoco unas creencias que podamos 'eliminar' de alguna forma más o menos inteligente, con inteligencia social: por ejemplo mediante…: 'pensemos que ya se ocupará la política de la gente, lo político de verdad y no la política de los políticos'… o pensemos en que es solo un pequeño desvío loco de una gran corriente de sensatez… no.

Se trata de que el capital (farmacéutico y militar-industrial) está detrás de una gran transformación del campo del deseo social, del campo de la creencia, etc., que, diríamos, ha introducido en su ciclo industrial, lo ha puesto a trabajar en su línea de producción de desastre industrializado. Es una transformación que simplemente tiende a tener algunos de los rasgos que vamos a ver a continuación, y que también están en parte en los videos sobre medicina que enlazaremos.

Esta transformación ulterior, que pretende vendernos todo lo posible de la industria farmacéutica, llevando el experimento global en que consiste la medicina a una escala superior, está además en continuidad con la necesidad que ha tenido y ha cubierto, en el siglo XX, el sistema industrial: éste ha llevado exitosamente una política de conquista de las mentes, del deseo, una política del psicopoder, como ya hemos hablado aquí, para poder vender todos los productos industriales excedentarios, destruyendo así las fuentes del deseo mediante una paradójica excitación de las mismas en lo que toca al consumo, consumo que indiferencia todas las facetas de lo social.

Esta política del 'gobierno por el miedo' también ha utilizado por ejemplo el terrorismo, a su antojo, y el siglo XXI se inicia con una fuerte apuesta de centralización e imposición de una tal forma de gobierno, ante las infinitas posibilidades de democratización que existen ahora, en todas las facetas de lo humano: soberanía alimentaria, soberanía tecnológica y difusión de muchos tipos de tecnologías que no entran dentro de los esquemas y dispositivos del imperio.

Los EEUU, en su inteligente política de adopción, redoblan su potencia de falseamiento de los hechos con Obama, y vemos, pues, que el imperio está tensando peligrosamente los siguientes 'frentes', para así seguir con la política del miedo, intentando impedir los 'avances sociales' que ya se dan en ciertas revoluciones populares, por ejemplo gracias a internet o simplemente gracias a los movimientos de base en algunos países como Venezuela:

- terrorismo a secas: 11-S y demás, que habrían supuesto que a continuación se dé el otro y auténtico ataque terrorista, ya seguramente previsto: el ataque a las leyes internacionales con esa promulgación de leyes antiterroristas, de leyes justificadoras del totalitarismo capitalista quizá por venir.

- 'terrorismo biológico' por parte de las instituciones que en teoría 'nos cuidan'. Esto ya viene siendo habitual en la última parte del siglo XX (y es de lo que tratamos aquí, con la utilización mediática del sida, y, en realidad, un montaje), con una utilización macabra de la medicina (utilización de los virus para asustar cuando luego se demuestra que en realidad 'no hay nada'… etc.); entonces, quizá veamos en el futuro, activarse más, si esto es posible, por parte de la OMS y los estados a su servicio, dicha faceta de 'gobierno por el miedo' en su lado de terrorismo biológico por parte de estados y capital farmacéutico.

Los videos que enlazaremos servirán claramente para contextualizar lo que está pasando con la gripe y lo que parece que va a seguir pasando si no hacemos nada con la medicina y con el poder farmacéutico que la parasita ya a unos niveles escandalosos para las propias personas que trabajan en las revistas científicas.

En dichos videos se va a resumir perfectamente una ya vieja cuestión: lo que ocurre con la esquizofrenia médica (y en general capitalista), y en concreto respecto a la problemática del sida.

El debate lleva ya años en la lúcida sombra de internet, y, cuando se discute (y hay poco que discutir en realidad), siempre se habla de lo mismo para nada: que si unos con que la ciencia es mala… otros que si es divina y perfecta… y mil cosas más, siempre mal discutidas, porque no se trata de eso; no se trata de desviar la atención del tema 'real'.

De tener que ser 'malo' algo, lo que sería malo es el automatismo en el que normalmente todos nos vemos, las inercias…, la inmediatez que nos constituye: el ser humano es así, no preguntamos ni dudamos antes de usar un hacha de silex o un teléfono móvil… etc., se usan, y ya está. Nuestra no-regulación por defecto, por sistema, del proceso técnico-económico hace sistema, y ¿quién sobredetermina ahora el proceso? Quizá diríamos que el dinero. Se trata de no-regulación porque buena parte del proceso tiene que ver en realidad con luchas, por ejemplo la que siempre existió entre obreros y capital (capital encarnado en máquinas o simplemente el propio del mando capitalista), y ahora con la lucha generalizada entre vida y capital —un 'capital', como decimos, hecho saber, máquinas, teorías, personas… etc.

Estamos por tanto en un terreno donde se dan muchas contradicciones que se irán resolviendo quizá de formas muy variadas, desde las más sangrientas hasta las más 'aparentes', no lo sabemos.

Por ejemplo, nos cuenta Roberto Giraldo que las compañías farmacéuticas han llegado a subvencionar movimientos asociativos, ong's, etc., para apoyar las cumbres oficiales sobre el sida, las cumbres que no van a la raíz del problema del sida, como la de México en el 2008. ¿Cuál es la base del problema?:

    que no tuvieron nunca ningún derecho, las farmacéuticas y los medios de comunicación, a plantarle a nadie la etiqueta de 'seropositivo' ni a plantar en la sociedad un fundamento así para una especie de miedo generalizado; ¿Por qué? Porque la hipótesis que liga:

    - un virus, con

    - el síndrome de inmunodeficiencia adquirida,

    era y es un descalabro. Objetivamente nunca se ha comprobado nada que ligue a ambos, a la enfermedad (que habría que recordar que síndrome no es lo mismo que enfermedad) y a un virus, según dicen varios científicos que eran punteros en su día pero que, algunos de ellos, fueron 'despedidos' por sostenerlo de forma valiente.

    El sida es un básicamente producto de la industrialización de la opinión pública, de la industrialización del campo social del deseo.

    Pero ¿qué ha pasado? Con los supuestos 'hechos comprobados' (el ligar tal virus y tal enfermedad), sí que en realidad se ha conseguido algo, aunque ese algo no tenga que ver con la supuesta comprobación 'científica'. Ha sido una 'comprobación' social.

    Lo que se ha conseguido es que retroactivamente los hechos 'habrán sido ciertos', habrán sido comprobados: la realidad social mediática e inercial es la que ha hecho cierto algo que no lo era.

    Se ha 'construido socialmente' de forma pura, un pretendido 'hecho científico': que el VIH era lo que provocaba el SIDA; a continuación ello ha provocado una nueva faceta más del 'gobierno por el miedo/terror', con esta enésima hipótesis de enfermedad ligada a virus —pues hubo muchas parecidas en el pasado durante el siglo XX, igualmente falsas.

    Y es que en este caso nos las vemos con la medicina, la menos científica de las ciencias, extremadamente dependiente de su práctica social, de su institución (si es que siquiera es una 'ciencia', en esta época donde, además, no es posible hablar de ciencia separadamente de la técnica; donde tenemos que hablar de tecnociencia y su transformación del mundo). Así, tras la declaración de la viabilidad de una hipótesis nunca comprobada se ha dado un régimen inercial de auténtico delirio que dice: 'esto tenía que ser verdad'.

    Pero, como se ve, se trata de una comprobación a posteriori, una comprobación que podríamos denominar 'social'.

    ¿Por qué decimos esto? Porque la medicina es una ciencia 'muy social', esto es, para el día a día es mucho más necesaria o se ha hecho mucho más necesaria nuestra creencia en ella que nuestra creencia en otras teorías, porque la medicina es fundamentalmente práctica.

    Así que tales hechos, que mucha gente aún supone 'comprobados' pero que son un delirio de principio a fin, como decimos, un delirio lógico en el capitalismo, capitalismo que supura esquizofrenia como su más alta producción, como decían en Mil Mesetas, delirio hecho sociedad, en nuestra realidad social; dichos hechos son cada día en realidad 'comprobados' por nuestros hábitos y creencias, al tener la medicina teorías que han de ser verificadas por una práctica social, muy social, y ser en realidad la práctica de la medicina lo que debe fundar siempre ésta.

    Así, los hechos, en medicina, se pueden 'comprobar' retroactivamente, siendo por ello falsamente 'comprobados', fundamentados retroactivamente con facilidad y falsamente fundamentados.

    Se construyen por tanto, estos hechos, de delante hacia atrás, como por otra parte quizá podríamos decir, generalizando, que ocurre con tantos y tantos procesos en la vida (la crianza de un animal o una persona, es quizá lo mismo: supones, con el amor, que eso que ves ante ti tiene esperanzas, más que suponerlas, las ves, las proyectas: va a ser en el futuro algo nuevo, va a evolucionar… pues tu amor hacia ello depende también de que evoluciona).

    Nuestro sistema industrial ha criado 'monstruos' basándose en nuestra confianza/amor que se plasma día a día en toda la serie de gestos y de gestiones que dan estabilidad a nuestro mundo de instituciones sociales, públicas, hábitos, etc.

    La manipulación de los medios de comunicación fue capaz de poner delante una mentira: el vih provoca sida, y, entonces, tal cosa, fue a continuación cuidada, y por tanto creció, por todo el planeta, mediante el cuidado de las mismas instituciones que la vieron nacer y enseguida la alimentaron: instituciones médicas y medios comunicación, por ejemplo, pero también nuestros cuerpos, donde se aloja o se deja de alojar la creencia en la bondad de lo que proponen nuestras instituciones y/o hábitos.

    La realidad se construyó, automáticamente sobre su absurdo, pasando a ser un componente más, pero en este caso, un monstruo.

    Esos monstruos alimentan al capital directamente, forman parte de sus procesos de apropiación.

    ¿Qué 'automatismos' son por tanto, como ya hemos dicho, los que inciden para construir esta falsedad en la cual nos vemos sumergidos?:

    - Los medios de comunicación: globales y controlados, admitiendo todos a una lo mismo.

    - Los Estados, igualmente despolitizados y limitados a menudo a meramente aceptar lo que instancias transnacionales les hacen adoptar; y es que las democracias en que vivimos son básicamente democracias de banqueros, de los banqueros; y supongo que eso lo sabe cualquiera que tenga que pagar hipoteca y demás.

    Y, tal y como ocurre ahora con la gripe porcina, como ocurrirá quizá con otras… y también ocurrió con la aviar: el estado español acaba de dar muchos millones de euros en el año 2009, a las farmacéuticas, para comprar vacunas y/o antivirales, acaba de trasvasar una vez más poder 'más local' a instancias transnacionales, instancias que como se sabe están entretejidas con la misma gente y procesos 'tapados' que son los que están tras el funcionamiento homogéneo de los media y que ordenan guerras como la de Irak, o sostienen a Israel, etc. etc.

    No hablamos por tanto de ningún 'complot' o conspiración, la realidad es la que está hecha de ellas, también. Y esto ocurriría así, sería sencillamente lo que ocurre, así de 'mágica' sería la globalización, así de mágica sería esa técnica que nos une y que es el dinero, esa técnica que es más que una mera técnica y que nos hace estar inconscientemente conectados a todo el planeta mediante la actividad, actividad que es 'parasitada' y 'activada' a la vez a favor del Capital, en el proceso comentado de centralización y parasitado.

Y ya mucha gente apoya estas 'correcciones' a nuestro mundo. Apoya este 'sentido común', aunque no parezca tal sentido común, cada vez más gente, ya sean profesionales, ya sean los propios afectados por el etiquetado médico…, y cualquier persona en general que de repente vea la barbarie. Los que verdaderamente están chiflados no son la serie de personas que abogan por teorías de la conspiración y demás… Es la realidad la que está chiflada (por eso, el título del libro que pone nombre a mesetas.net —Mil mesetas— tenía como subtítulo: 'Capitalismo y esquizofrenia').

Este poder (capitalista), el que consiguió hacer esto basándose en la confianza del día a día, es un poder organizado para una centralización desmesurada, y que aprovecha su propio control de los medios de comunicación y la confianza casi ciega en la medicina tal y como la conocimos, una confianza que existe a lo largo de todo el mundo occidental y ahora al parecer masivamente también en el no occidental; es un poder que —vamos a explicar— se apropia de 'lo natural' parasitando los procesos, la vida o productividad de la gente, los miedos, etc.

¿Cómo? Es sencillo, se trata de que los bienes en general, espontáneos (por ejemplo los de la propia vida, el hecho de que tendamos a tener salud, a la alegría, o incluso el que las plantas 'crezcan solas', etc. etc.), se trata de que esos bienes, de que la progresión de las sociedades (por ejemplo en cuanto a salubridad, en cuanto a los efectos de la buena alimentación, etc.), se trata de hacer que cuanto más cantidad posible de esos bienes o 'progresos' sean parasitados, mejor. Y 'parasitados' quiere decir, entre otras cosas a dilucidar: apuntárselos como 'sus logros', como artificiales, como algo conseguido por y con el dinero, los medicamentos, etc., como logros del capital en general. A grandes rasgos y caricaturizando: se cambia la percepción del proceso 'natural':

- si estoy alegre es porque la televisión o el capital puede hacer, fabricar, tal cosa,

- si mi sociedad lleva hacia una salubridad progresiva por las posibilidades de organización técnica y democrática…, entonces las farmacéuticas, mediante la organización médica, se consiguieron apuntar el tanto. ¿Cómo? Con las vacunas, como ya hemos hablado por aquí, se apuntaron tal logro social, sociocultural. Con las vacunas se estaría traduciendo algo que era gratis: librarse espontáneamente por el proceso de sentido común en tanto a limpieza y salubridad y democratización de los servicios…, librarse de ser asolados por enfermedades que dependen de condiciones higiénicas, ambientales, y apuntarse así tal logro, el de tal espontaneidad cultural del cuidado, intrínseca a la evolución del sentido común social. Eso es lo que parecería que han conseguido las farmacéuticas, y no importa si es aposta o no, nos da igual el tema de 'la conspiración': no existe porque siempre hay gestos, nuestros, siempre estamos enredados en ello, en cualquier gesto, pues tanto depende de la centralización como también de las creencias más íntimas y de la capacidad de parasitarlas. Y lo habrían conseguido mediante el gran aparato de justificación preexistente: toda la institución de la medicina, se habrían apuntado el logro 'a su cuenta'.

En definitiva, el poder te quiere hacer pagar por lo que antes era gratis o por lo que tú mismo has ayudado a conseguir, como ya sucede con algunas otras cosas. Desfiguraría la percepción de —y las prácticas en— las instituciones para desviarlas hacia la acumulación de capital.

[Nota: ¿Podríamos tener que hablar en un futuro, aquí, del tipo de racionalización y en concreto burocratización que hay detrás de esto? Tendremos que hacer alguna anotación, seguramente, para ver qué dice la sociología de ello (Weber).]

El proceso de parasitado del poder tiene muchas facetas, muchos detalles, aunque tampoco es monolítico: ¿diremos por ello que hay por todos lados rupturas, líneas de fuga?

La guerra se ha hecho 'interior' y biológica, en sentido muy amplio. Antes, para hacer gobiernos mundiales, para intervenir instituciones mundiales, en occidente, quizá había que hacer muchas más guerras a lo clásico, o se podían hacer, se podía llevar así a la gente a la muerte. Pero nadie quiere la muerte por la mera muerte, o no solamente, estamos en una guerra mundial capitalista, y el capitalismo no busca la muerte por la muerte, todo lo contrario —al menos hasta hoy.

Sobre todo esto hay también teorías que llaman 'conspiranoicas'. Éstas precisamente nos cuentan cómo, si quieres aumentar la centralización del poder (acaparado en forma de dinero privado hoy en día), ofreces un problema y luego tras el desastre la solución, que involucra ciertos procesos de centralización que quizá se encubran de humanitarios y universalistas. Seguro que concuerda bastante bien, por cierto, o bien se complementa, con la no tan conspiranoica Naomi Klein en su teoría del shock, porque de todas formas es lo que vemos que ocurre: centralización, dominio bancario de los procesos sociales (recordemos escándalos como los del FMI, etc.).

Hoy, ante la imposibilidad de la movilización general hacia la guerra, esos supuestos enemigos que necesitaría el capital centralizado, esos que intentó aprovechar y va a seguir intentando aprovechar el capital (que recordemos es indisolublemente ya farmacéutico y militar), van a ser cosas como los virus.

El papel de los virus en el siglo XX ya ha sido el de explotar miedos: el de su supuesto 'terrorismo', el que residiría 'naturalmente' en los virus, como una de sus malignas características —cuando sin embargo son componentes fundamentales de un estrato apenas explorado que llamamos vida. Estos virus vendrían a ser, para todo el siglo XX que atemorizaba con los media, serían, decimos, unos 'diminutos terroristas' acechando en cualquier lado para infectarte en el momento en que los medios y las instituciones declaren el estado de emergencia; esta es la 'guerra' del futuro pero que ya tenemos aquí.

Además, esto podría ser solo el comienzo; quizá tengamos que tener cuidado, pues en vez de virus, con ese su papel artificialmente buscado, inflado durante el siglo XX, el de los 'malos de la película', en vez de ellos puede empezar a ser casi cualquier cosa la elegida para atemorizar. Los escenarios posibles son infinitos, y el problema quizá venga de la nanotecnología.

La interioridad de este poder se manifiesta en muchos aspectos que tendremos que ir recopilando. Uno es claramente análogo a lo que pasaba en las guerras: buscar un enemigo y tachar de antipatriota al que no quiera ir a la guerra.

Ahora, análogamente, pueden tachar de cualquier cosa al que no crea en la realidad oficial y en la posible gravedad de una pandemia, y que por ejemplo no quiera vacunarse… o no quiera ponerse un microchip, si tal cosa se intenta, microchip que por ejemplo dosificara una vacuna que, por ejemplo, podrían inventarse, necesitara ser dosificada… cualquier cosa es posible a estas alturas, cuando hemos visto que ha tenido éxito en el siglo XX el montaje del sida —que esperemos acabe antes del fin del siglo XXI. Recordemos que, a partir de ahora, es quizá cada vez más posible que las pandemias sean 'artificialmente' montadas, preparadas, esto es, por ejemplo, generadas por las mismas vacunas (por los ingredientes de las mismas, siendo lo más importante quizá ya no los virus que contengan éstas, desactivados o no), las mismas vacunas que se aplican a las personas ante el miedo suministrado por los medios de comunicación, como es posible que ya nos esté indicando lo que está ocurriendo ahora en el 2009 con la gripe A —como ya hemos visto en esta misma web y en muchas otras que es lo que denuncia Forcades en su documento y su video complementario acerca de la gripe A: una actuación verdaderamente extraña de una farmacéutica, actuación de la que Forcades no pretende sacar conclusiones, pero que, si miramos qué ha pasado con el sida y otros problemas, es algo que debe hacernos estar más que alerta.

2. Cómo abrir la quizá indispensable pregunta sobre la vía para una 'democracia' mundial.

Recordemos entonces: el poder del capital (farmacéutico-militar-industrial) en vez de tender a democratizar las invenciones en cuanto a organización, innovaciones organizativas, que ya realmente se dan, en cuanto a posibilidades de la globalización, etc., —en este comunismo de las máquinas que es en realidad el capitalismo— el capital se pone a sí mismo las medallas una y otra vez, de los logros, ya sean logros provenientes de muy viejos procesos sobre la Tierra (patentando la vida ligeramente transformada), o ya sea intentando hacerse el estandarte y el dueño de procesos no tan viejos pero que en realidad parasita, llegando a veces directamente a destruirlos.

Pero… el 'capital' (en forma de máquina, teoría, etc.…), en general, no es malo en sí, es 'malo' el cómo conectemos, 'democraticemos' las articulaciones… es mala la centralización para muchas cosas… la cualidad 'lineal' del sistema… y parece muy difícil parar esta co-evolución… entre máquinas, guerra, capitalismo, derroche infinito…

Continuará…

3. Bibliografía actual y futura

- uno de los materiales desde los cuales empezaremos a ahondar esto será este libro que saldrá en breve, El rapto de Higea, por Jesús García Blanca.
- Para las referencias científicas que argumentan sobre esta problemática (como por ejemplo que NO hay relación causal entre SIDA y VIH), ver los enlaces en ese blog enlazado, donde hay un cuidado proceso de traducción por parte del autor.

También, en general, podremos contextualizar el largo movimiento de apropiación por parte del poder de eso que arriba empezábamos a denominar 'naturalidad', 'gratuidad' con por ejemplo los textos de Michel Foucault, o con el texto de Alain Desrosières que se reseña aquí:
- “La política de los grandes números” de Alain Desrosiéres: una historia y sociología de la Estadística (1ª parte)
- “La política de los grandes números” de Alain Desrosiéres: una historia y sociología de la Estadística (2ª parte)



4. A continuación: videos:

Enlace a descarga del video en una web de descarga rápida: el montaje del sida (formato: flv).

El video de Roberto Giraldo, en video.google.com:


El video de Alfredo Embid, en video.google.com:


Y este otro, aunque aparezca en blanco, está también en video.google.com:

Enlace al video: «Sida: la duda»: