[Si se lee esto y se quiere ir más directamente al grano, empiecen por:
- si prefieren lo audiovisual, el video de la entrevista de Forcades, que añado a la página abajo del todo, y en el que aprendemos cómo la OMS ha cambiado la definición de pandemia: quieren barra libre,
- si siguen prefiriendo lo audiovisual, pueden ver este video de charla de Miguel Jara; en él se habla de la presión corporativa, de las corporaciones (farmacéuticas/marketing) para crear campañas de miedo y así meter en la población rápidamente más vacunas.
El caso que trata es muy concreto: el del virus del papiloma humano. Este caso vino con una campaña bastante impresentable. En la charla se afirma que este caso sería quizá el más claro e importante de los últimos años; sin embargo me parece que para encontrar el más importante a nivel mundial nos deberíamos remontar al caso del SIDA, como ya hablamos por aquí. No mucho tiempo atrás, en 1984, tuvimos este caso, que fue también una apresurada asociación de un (retro)virus con una enfermedad (un síndrome), mediante el anuncio al mundo de una hipótesis que ligaba al VIH con el SIDA, hipótesis que aún hoy seguimos creyendo — y sobre todo 'haciéndola verdad', mediante diversas instituciones — pero que forma parte de una campaña similar de miedo, para establecer este lucrativo y ya largo -en el tiempo- gobierno por el miedo, una especie de gobierno con la cual lleva mucho tiempo coqueteando el lobby industrial farmacéutico y demás entidades encargadas de concentrar el capital y de mezclar esferas en esa lucha por la concentración que lleva el capital consigo mismo y con el mundo; recordemos que este lobby industrial y otros están muy pegados a las instituciones políticas de los USA y quizá cada vez más también en Europa. Para ver más información vean: videos-sida, y articulos-sida.
- o bien, yendo a los textos: este texto de Roberto Giraldo que en mayo del 2009 nos ponía en alerta sobre el tema]
La medicina en problemas
Paranoia médica; el gobierno por el miedo, o: 'tirando por la calle del medio'.
Teresa Forcades y la comodidad cognitiva a debate.
1. Una foto de una pancarta paranoica en el colegio de médicos paranoicos de Madrid
El problema con la medicina es complejo, pues forma parte indisoluble ya del entramado de 'gobierno por el miedo', y hay que tener la máxima cautela con un supuesto 'espíritu científico' de la medicina (como en general en todas las ciencias sociales, ya que la medicina forma parte de ese entramado).
Y quizá se nos ha debido olvidar que ha costado mucho tiempo y esfuerzo llegar a construir el papel actual que tienen los médicos. Nos explicamos. Al principio de la era en que se daba carta blanca al capitalismo industrial, allá por el siglo XIX, los trabajadores trabajaban a muerte literalmente. Y de hecho los médicos se tenían que enmendar unos a otros para hacer presentables 'en sociedad' sus resultados diagnósticos (a 'la sociedad' que más les importaba, se supone, a la mayoría de los médicos que estuvieran en puestos de responsabilidad); nos cuenta Marx cómo un médico llegaba tarde al lecho de una mujer modista, cuando ya estaba muerta; se le ocurrió dar un diagnóstico de sentido común a la comisión forense, el que la trabajadora había muerto por las malas condiciones, por muchas horas de trabajo y por habitar día y noche en ambientes irrespirables. Pero la comisión le rectificó (y esa rectificación aún estructura cómo pensamos la medicina, el esquema causal siniestro, el axioma o campo de 'axiomas' que la gobierna):
- «La difunta ha muerto de apoplejía, si bien hay razón para temer que su muerte haya sido acelerada por exceso de trabajo en un taller estrecho» El Capital. t.I. lib.I. pág. 340, Akal
Se trata de un caso de muerte estructural, sistémica, que, cuando lo vemos llegar a las 'cercanías del poder', es catalogado en un análisis que, como buen análisis, responde a una casuística abstraída de la realidad: apoplejía. Pues necesitaban algo bien clarito ante todo, lo primero: necesitamos culpables blancos, algo puro y científico… y luego ya veremos… pues la primera causa del primer médico, por la sentencia de la comisión forense (que debía estar relacionada mucho más que el médico con el ámbito del derecho) va a convertirse una vez más en algo accesorio, continuando de este modo, amoldándose, a su 'sociedad', a la práctica social predominante, el esclavismo en versión asalariado-capitalista.
¿El poder siempre ha tenido que ver con estos ciertos desplazamientos del lenguaje con respecto a los contextos? Lo que para unos es algo bien negro, si vas ascendiendo, puede ser que llegue a convenir que se convierta cada vez más en pura blancura, que no manche.
Tenemos un gran problema: no hay un universal 'estar enfermo', no vivimos en un laboratorio (aunque se intente), no se le puede quitar 'la sociedad' al 'cuerpo' así como así.
A grandes rasgos: la medicina en general ha cambiado, se ha transformado pero desde esa base que vemos relatar a Marx. Aunque intentemos ponernos también unas 'gafas ateas', para quien guste: el asunto en general no ha cambiado tanto desde las tinieblas más reaccionarias católicas, respecto a la más rancia imagen que podamos tener de una sociedad así; quiero decir, que, en parte, la medicina, de haber servido más directamente para camuflar las condiciones de trabajo y trasladarlas a un 'etiquetado' médico, para que las estadísticas no sean: ' "x" millones de muertos por trabajar demasiado'… que es lo que ocurría… habría pasado también a tener el papel —pero no solamente, insistamos, no queremos reducir— de 'sacerdotes' del capital (por eso daba la imagen rancio-católica, esto es, religiosa en el sentido 'malo' sociológico típico en que se entiende a veces lo religioso); curandera entonces, batas blancas en vez de sotanas, para que nosotros, los eternos niños del consumo, los nuevos proletarios del consumo, en las democracias de los banqueros, nosotros en esta época de infantilización e irresponsabilización por el consumo, nos veamos consolados por ese en parte sustituto de 'dios' en que consistirá gran parte de lo institucional tal y como lo vivimos en estas chupi-democracias: señores de las batas blancas que nos dicen:
- 'venid aquí hijos míos, nosotros tenemos la causa, el saber, el poder de quitaros vuestras dolencias a cambio de unas moneditas'.
Y son por cierto, unas dolencias, esas… que tantísimas veces son inventadas a gusto de los que luego te venden la pastilla, como en el caso increíble de las dolencias psi, tan modernas; o que a veces son la simple vejez con la dejadez que tantas veces le va asociada…, el hastío, o por ejemplo las gripes, que hay que dejar pasar y ya está (pues seguramente con ellas tenemos un caso de 'auto-receta' por el cuerpo, auto-curación), y de las que se muere solamente si hay grandes complicaciones añadidas.
Tan 'complejo' es entonces el tema de la medicina (y a la vez tan sencillo, como en el caso que acabamos de comentar) que puede parecernos a veces que es toda una locura el luchar por los derechos sociales a secas, a estas alturas, sin también hacerlo directamente por el cambio de la forma de los pretendidos servicios, y por el cambio político general del modelo farmacéutico-industrial (que tampoco se puede desligar del industrial-militar). Luchar por los derechos sociales en general no tiene sentido, claro, si partimos de una frase tan abstracta, sobre una lucha que obviamente ha de confrontarse ahora con un modelo que es global: por ejemplo en su aspecto de medicalización masiva de lo social… con las nocividades que aporta el sistema médico en sí (entre las causas de las más amplias estadísticas de muerte no es menor la que se da tras el paso por un hospital con ese su 'medio ambiente' enrarecido…, o por el consumo de medicamentos…, y más si le sumamos las nocividades de las vacunas, etc.).
Esta larga cita de un interesante artículo ('Manual de supervivencia para el hombre blandengue') nos será útil:
- «La noticia buena es que el ser humano ha convivido en simbiosis con los virus desde siempre. El cuerpo humano es una máquina casi perfecta. Sus mecanismos primarios son eficaces y, cuando no funcionan por alguna causa, tiene otros de repuesto. Así, la digestión ideal debiera ser láctica, los intestinos debieran rebosar Lactobacillus, como los de los bebés, durante toda la vida. Pero, dada nuestra anti natural alimentación de hidratos, azúcares y grasas, disponemos de otra digestión, la ácida, para evitar atascos digestivos: es terrible y puede provocar úlceras al cabo de los años, pero funciona; y así vaciamos el intestino. Algo parecido sucede con la alimentación celular del organismo. Está preparado para recibir por vía seral alimento producto de la digestión y oxígeno, consumirlos, y verter los restos de la combustión a la cloaca intercelular. Allí, el sistema linfático es el encargado de limpiar por arrastre los detritus. Pero dicho sistema no tiene, como el circulatorio, corazón para bombear: funciona mediante el movimiento del cuerpo. Conclusión: al que no se mueve se le llena el espacio intercelular de porquería hasta el atasco, lo que impide la correcta alimentación celular. Para desatascarlo hace falta descomponer las cadenas largas de resíduos en otras mas cortas. Eso se hace de forma natural mediante el aumento de temperatura provocado por el esfuerzo físico para el que está diseñado el hombre en su vida pre-civilizada. Cuando este sistema primario no funciona, porque el propietario del cuerpo es un culigordo sedentario, el organismo husmea ávidamente en el aire un virus y lo usa con el fin de padecer fiebre y desatascar las cloacas. Al poco, en ausencia de medicación, tras el proceso febril y de orinar muy oscuro durante un par de días, los anticuerpos evacúan el virus y el organismo renace limpio de nuevo. El mismo efecto de craqueo mediante temperatura puede lograrse haciendo ejercicio, sin necesidad de virus. Primera idea pues: los virus son entes no vivos, poco más que sales o pequeños venenos, utilitarios. Quizás debiera señalar como problema que la Madre Naturaleza es muy práctica y cruel. Y si el organismo que se autoinfecta está demasiado sucio/enfermo o demasiado viejo, no vence el remedio y muere. Y eso es bueno: que los organismos caducos dejen espacio a los jóvenes. La cosa es clara, por lo tanto: ante la "pandemia", haz ejercicio, suda mucho y no te preocupes por los virus. Y si los pillas, cuécelos con la fiebre, que eso es bueno. Déjate de antipiréticos y de remedios absurdos. Suda como un cerdo y vivirás.» 'Manual de supervivencia para el hombre blandengue', por el 'usuario' o el editor 'ácratas', en www.extremaduraprogresista.com
Así que el sustrato donde cada cual nos vemos, entonces, está contaminado por políticas globales de gubernamentalidad que se añaden a un viejo paradigma médico, y quizá creando así una dificultad aún mayor a la hora de poder dilucidar el 'cómo hacer'.
Cada cual estamos dentro de este espectro:
- desde la pasividad receptiva de un: 'bueno, la medicina…, algún día voy al médico', "afortunadamente" es gratis.
- hasta el otro polo involucrado más o menos porque les tocó: en "luchas políticas", que reivindiquen por ejemplo la ampliación de los servicios; pero, como acabamos de decir, el problema es que los servicios son ambiguos, tal y como están las cosas no parece lícito luchar por la sanidad en general sin que a la vez la lucha suponga tanto:
- una ampliación de lo que básicamente debería ser "la sanidad", esto es, cubrir de verdad los problemas médicos: dentales; visuales; psicológicos…, con medidas preventivas de acción y no de "control"… o simplemente los relativos a la pobreza y la desesperación relativas también al paradigma-consumo, como
- un cambio radical en el paradigma médico que desactive la industria farmacéutica tal y como la conocemos (en algo mucho menos invasivo y mucho más prudente), transformando así ese sustrato de largo calado que heredamos, con unas concepciones erróneas; la medicina no debe seguir consistiendo en: transformar las luchas (personales o colectivas) por el bienestar y por ampliación de servicios en más y más suministro de 'nocividades': como por ejemplo la vacunación (siendo las vacunas nocivas, como ahora veremos), o la perpetuación del sistema farmacéutico-industrial tal y como está, como ya hemos dicho; ni tampoco, como decimos, formar parte fundamental del 'gobierno por el miedo'.
Dentro de esas luchas posibles dentro de las luchas políticas por derechos, que ya se llevan a cabo, tenemos la que va en contra de la privatización de la sanidad; tal privatización sería el colofón para un proceso delirante de medicalización de la sociedad y daría quizá todavía más alas al gobierno por el miedo; sería pues el colofón de aquel sistema farmacéutico-industrial decadente en extremo por la conjunción de capitalismo y farmacéuticas que tenemos como sustrato (tras los siglos de paradigma médico a cambiar).
La siguiente foto sirve de aperitivo; en ella se muestra lo que nos queda de ser humano tras el paso del capitalismo y de las farmacéuticas, y una mezcla imposible entre espíritu científico y medicina (cuando la medicina no es una ciencia en general, jamás la podríamos comparar con algo como la física teórica).
En la foto vamos a ver al ser humano —en forma de medicina— 'suicidándose', no preludiando nada bueno; aunque ocurre desde hace mucho tiempo, durante todo el siglo XX: ha salido muy cara tanto la 'necesidad' de fondos (entre otras cosas) en el ámbito de la industria farmacéutica como en general la alianza capitalismo-farmacéuticas.
Fue tomada el día 18 de septiembre de 2009. Se trata de una pancarta colgada en el colegio de médicos de Madrid; en ella se lee esto:
- «no beses, no des la mano, di hola
» en prevención a la gripe A.»
¿Di hola a qué?
En realidad, aprender a leer esta pancarta nos puede costar muchas horas (aunque sepamos castellano). Veamos por qué.
2. ¿Gripe?
Para empezar, tal y como ha sido todo de verdaderamente loco, en el siglo XX, nosotros ya hasta dudamos de la inmediatez oficial de la hipótesis que nos liga un esquema de causalidad simple con el problema de las gripes; esto es, dudamos de que siquiera se pueda decir, científicamente hablando incluso —con el mismo tipo de espíritu de honestidad objetiva que se puede emplear o se intentaba «en ciencia», pero que EN GENERAL no tiene ningún sentido en 'medicina'— dudamos de la siguiente afirmación, que, pese a todos los años que pasan estudiando bioquímica los médicos y otros profesionales (algo que luego nunca emplearán realmente, y que por supuesto nadie tiene tiempo para estudiar de forma crítica en general) consideramos que podría tener muchos visos de ser gravemente incorrecta:
- «una gripe está principalmente causada por un virus».
Sería "incorrecta" en un sentido estructural, a dilucidar (mientras se cambia o se desvía el capitalismo, si es posible).
Esa afirmación forma parte de —creo— nuestro «sentido común» a día de hoy, en lo que respecta a la gripe.
3. ¿Vacunas?
Aunque, como última anotación antes del asunto de Forcades, este problema nos viene de muy lejos:
Pueden ver este video («Vacunación: la verdad oculta») para acompañar y hacer algo de contraste con los documentos y con el video que ahora enlazaremos de Forcades. Y lo digo porque Forcades, esta señora religiosa, en el video habla de forma magnífica de política, ciudadana, a lo clásico, por supuesto, y también sobre las farmacéuticas, denunciando algunas cosas. Pero hay todavía un punto de posible excesiva 'piedad' que pueden verificar quizás si asienten en ver el documental anterior, sobre vacunas; en él se pueden poner algo más al día, de una forma algo más históricamente, más de largo calado, con más perspectiva, sobre la civilización que nos ha criado y lo que hay que cambiar con lo que respecta al poder médico (de lo que se nos viene advirtiendo además desde los comienzos de occidente: ver aquí en este otro artículo una pequeña referencia sobre Platón).
La moraleja que hay que sacar de esto, y que da mucha rabia y parece cosa de locos, es la siguiente: si van al médico con un problema y aprovechan para sugerirles alguna vacuna de cualquier tipo, es probable que tengan que sumar, a su problema, los efectos de las vacunas (de los cuales, si ven el documental, podrán comprobar la peligrosidad: tienen compuestos con todo tipo de posibles efectos) —aparte de por supuesto los consabidos efectos secundarios de los medicamentos que quizá les den, y ya sean éstos o no 'lo que les cure'.
En definitiva, si van al médico: cuidado con las vacunas en general, no solo por esta "gripe A". En concreto, en mi caso, viendo esto me arrepiento mucho de haber ido hace tiempo por un problema de diarrea, pues me vacunaron de otras cosas que quizá forman parte de aquello por lo que ahora me encuentro también de nuevo mal.
4. A quien duda…
Así que seguramente hay que dudar, aparte de que porque la duda sea sana, porque llevamos muy poco tiempo con la nueva tarea de entender cómo es la bioquímica, la de la vida, sobre la tierra; por ejemplo nuestras dependencias para con los virus (y ya lo hemos empezado a hablar en esta web y hemos enlazado algunas cosas).
5. Problemas con la medicina: la medicina telefónica y otros inventos
Para empezar creo que hasta confiamos demasiado en la atribución causal de muertes a "la gripe", y más todavía quizá si lo atribuimos a un virus.
Ya esta doctora, en el video que enlazamos abajo, nos informa sobre cómo se hacen estos diagnósticos o atribuciones de culpabilidad, rápidos y precipitados ahora: telefónicamente.
Y esto al parecer se hace ya desde hace mucho tiempo con el sida por todo el mundo: sin comprobar nada, consiguiendo así que de carambola cambien radicalmente las estadísticas, sustituyendo por "sida" el hambre, la pobreza, la tuberculosis (que se da cuando vives en malas condiciones porque la tercera parte de los humanos convivimos con el bacilo pacíficamente…), etc., haciendo que esas no-enfermedades, esas estructuras que crean enfermedad o esas 'enfermedades de la pobreza' pasen a ser "medicalizadas" (para hacer caja con ellas) mediante la etiquetación de por ejemplo "sida", etc.
En medicina me parece que ha sido muy peligroso en el siglo XX todo este asunto de lo que podríamos llamar 'comodidad cognitiva', el que es mucho más fácil buscar caras, elementos, partículas, culpables… que pensar las cosas lentamente, sin dar por sentado que de entrada tiene que haber un culpable y además en forma de virus.
Que el 'pensamiento lento' tenga consecuencias en la sociedad sería lo deseable, seguramente, para cualquiera que lo piense dos minutos, y con un poco de objetividad. Pero el problema entonces es que el dinero manda, pues este inconsciente de lo social que es el capital corre mucho, vuela. Hay un proceso que alía velocidad con distancia: más lejos, más rápido, todo más a corto plazo…
Así que esto de la rapidez del poder habría contagiado completamente a la medicina: sería quizá un «paradigma» este, el del poder visto así, en general, un poder que no pregunta, que tiene que actuar, que se da por esa actuación constante: no se puede dar a sí mismo, solo, el tiempo, ni los 'procesos democráticos eficientes' para cambiar la forma en que alguien es juzgado, ni el cambio estructural mundial y/o más local necesario para una actuación que no sea solo coercitiva… no se cambia así porque sí su forma de ser-social: el poder tiene que juzgar pronto, que actuar… juzgar a personas por ejemplo, encarcelarlas… Así haces clasificaciones, tienes estadísticas, mercados, predicciones… etc.
Tenemos que juzgar virus, y, supuestamente "estudiarlos". Serían ellos los 'culpables rápidos' que habría puesto rápidamente en el patíbulo la medicina de un siglo XX muy primerizo en lo que respecta a la biología (biología que se ha inventado en él como la conocemos ahora). Así que, seguramente, habrá mucha confusión en todo esto, sería lo lógico, porque el trabajo, aparte de que está muy disperso en miríadas de especialistas (y con unas jerarquías que en el caso del sida son horribles), seguramente sea mucho más complicado de hacer de lo que pensamos, y seguramente sea algo que la medicina está a años luz en realidad aún de poder hacer bien (hacerlo bien sería: reinventarse reinventando un esquema de causalidad diferente que englobe el cuidado de la gente y los ecosistemas que de hecho formamos con los virus y las bacterias —por empezar con ellos). Esto es, lo más probable es que esa dificultad provoque que aquello que se acepta ahora como de sentido común, o como conclusión final, para el usuario, para el consumidor, esto es, lo que nos llega a 'nosotros', lo más probable, es que sean inconsistencias y errores sistemáticos… Los virus creo que en realidad no se pueden estudiar bien, 'en la realidad, 'en humanos'…
Por todo esto diría que la medicina estaría muriendo, suicidándose, para quizás así poder aprender de todo lo que pueda recuperar (pues quizá en general no hay creación sin relativa 'destrucción' de algo 'anterior'), y que es recuperable de hecho, pues es lo que hay ahora (laboratorios, entidades a re-descubrir…) y no solo recuperable ahora, 'en el capitalismo', para hacer dinero. La cosa sería entonces quizá el conseguir que no nos lleve con ella por delante, en y con su auto-destrucción.
El asunto de buscar culpables, por ejemplo partículas, en física teórica, puede seguir siendo una imagen útil, claro, en ese terreno, pero hace mucho tiempo que se descubrió el concepto de campo y, obviamente, las partículas, las moléculas, son algo muy diferente de lo que les dibuja a los niños.
Igualmente… ¡Los virus también lo serían, algo muy diferente, para la vida en general!
La medicina quizá tenga entonces que ir contándose a sí misma algo radicalmente distinto, en un cambio quizá diríamos que similar al de otras disciplinas…, y contarse y contarnos algo para que no nos creamos —ni ella se crea demasiado ya— eso que seguramente sea un dañino 'paradigma plano de la infección', como podríamos denominarlo, asociando rápidamente por ejemplo un virus y una enfermedad.
Además, esa comodidad cognitiva habría sido fácilmente empleada 'en sociedad' para hacer dinero más rápidamente (en la recordemos intrínseca 'ecuación' del capital: velocidad, lejanía…), para crear miedo…, y los casos que se dieron, de ello, son tremendos durante todo el siglo XX.
Se puede usar todo eso… aposta o sin querer… por buena o mala intención… da igual, la paranoia no sirve para nada (aunque con ella los médicos hacen dinero, pero el dinero en el fondo tampoco es que sea algo que debiera ser muy importante): lo que importa sería que estaríamos dentro de ciertas 'equivocaciones de base'; y creo que sería muy importante empezar (seguir) a luchar a nivel mundial por cambiar la medicina de raíz, aunque hay al parecer reformas avanzadas —en cuanto a medicina alternativa por ejemplo— en algunos países de Europa…, cambiarla de raíz para no mandar toda la 'morralla' a otras partes del mundo… o a los pobres del propio país…, en sistemas de salud llenos de médicos sin tiempo y agobiados y acomplejados por la cantidad de dinero que tienen y a la vez por el desfile de precarios y de precariedad que ven por delante pasar todos los días, una precariedad de la que tienen que encargarse de ir "eliminando" poco a poco, o de ir "experimentando" con ella, si es que se deja: pues les toca recetar vacunas —nocivas al parecer— y medicamentos para "hacer caja".
Es más cómodo cognitivamente tener caras, saber 'los culpables'… cuando el problema es posible que sea en realidad básicamente estructural: paradigmas malos en medicina que se conjugan con el capitalismo que conocemos (una especie de dictadura de "los ricos" (farmacéuticas) camuflada de 'libre mercado').
Quizá hasta las muertes, en general, en medicina, puede que más a menudo de lo que nos pueda parecer, sean debidas siempre a diversos factores (para empezar no desdeñable la cantidad de gente que muere por lo que se dice "infecciones adquiridas en los hospitales").
6. Santa Forcades nos ayude (no, solo la política nos ayudará)
Pero el motivo de este artículo era el siguiente:
A. Enlazar al siguiente texto de Teresa Forcades, que es al parecer una médica brillante, de la corriente "oficial", por supuesto (y además benedictina); en él nos alerta sobre las vacunas de forma muy disciplinada, coherente y objetiva; está en formato doc aquí:
a.- enlace a la entrada de su blog donde están contenidos la versión castellana y catalana del escrito (en .doc).
b.- El texto está en «formato web» aquí: Texto de Forcades en otra web, donde han pasado el documento a una entrada del blog llamado «poca madre news».
c.- Y el texto de Forcades lo he subido también aquí en pdf:
- A esta web: Una reflexión y una propuesta en relación a la nueva gripe.
- Y en scribd: Una reflexión y una propuesta en relación a la nueva gripe (scribd)
d. Como colofón podemos leer su artículo titulado Los crímenes de las farmacéuticas; pero es conveniente ver el video del siguiente punto antes, para que veáis lo comedida y tranquila que es Forcades. De todas maneras: volvemos a insistir. El cuadro es seguramente mucho más rocambolesco que lo que pinta Forcades en este estudio sobre las farmacéuticas, puesto que pienso en general que es muy dudoso que el papel de los virus sea el que aceptamos como prácticamente un axioma, en nuestro sentido común y en la medicina del día a día; también en el caso del sida hay dudas más que serias, de las que ya hemos hablado también por aquí: «El imperio sí da». También, más en general, podemos leer los artículos de Forcades, donde por ejemplo podemos aprender algo de Lacan: en la página de sus artículos..
B. En este video periodístico aparece Forcades en una entrevista, por Alish; lo enlazamos también aquí abajo,
CAMPANAS POR LA GRIPE A from ALISH on Vimeo.
b. Más videos e información relacionada: gripe artificial.
C. En este contexto, los siguientes artículos no son meramente delirantes (bueno, el primero no tiene nada de ello). Sirvan para hacer contraste y complemento, para saber 'qué hay por el mundo', con esa fotografía del inicio y el video de Forcades:
a.- España: conejillos de indias humanos.
b.- O incluso veamos este otro artículo; está dentro de las ideas que tiene otra persona que necesaria y lógicamente se ha tenido que volver un poco "loca" (Hamer), al ver lo equivocada que está nuestra medicina "en general" (y todo apunta a que está en lo cierto; ya se sabe el refrán: solo locos y niños dicen verdades; las acompañan de cosas que suenan mal, disuenan, pero bueno). En este artículo se habla hasta de algo desconcertante pero no imposible: el que en las vacunas se introduzcan microchips (a estas alturas viendo cómo están las farmacéuticas no es una tontería esto de la guerra mundial "por lo bajinis").
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Felices sueños :)


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