Cosas a seguir III: permacultura, CEIBAL…: tecnologías / ecología política / espíritu…

Introducción: planes

Este texto quisiera ir poco a poco dirigido a hablar sobre, y a seguir, las ideas que ya actúan sobre cierta expansión permacultural efectiva, cierta expansión de eso llamado «permacultura», diríamos, a un cierto proyectar que como vemos no es simplemente «ecologista», tal y como quizás se entienda esto en un primer instante. Se trata de una especie de permacultura «industrial», a modo de «biopolítica» extendida, que abarque toda la «vida» (también la técnica tiene "vida", por ejemplo).

Ejemplos en castellano de publicaciones activas donde se usa y piensa en permacultura:
- a través de este enlace de la fundación FANJ se tiene acceso a las revistas cubanas de 'el permacultor' y 'se puede'.

También podemos añadir más enlaces, algunos muy ecléctivos: todo esto es expuesto espectacularmente, aunque de forma «esquelética», por ejemplo aquí:
- el empresario Ray Anderson, hablando «sobre la lógica de negocio de la sustentabilidad», en una conferencia "TED" donde podéis ver incluso una auténtica mini-ecuación permaculturo-industrial, comentada por un antes denostado empresario que se ha convertido en otra de las personas-profetas de la sostenibilidad.
- Jane Poynter, al final de este video, muestra lo que podríamos llamar «permacultura industrial» (ninguno lo llama así, por cierto) que podría estar por todos lados; en su video de las mismas conferencias TED aparecen por ejemplo —es un ejemplo rápido— unas granjas industriales de camarones que al parecer se encuentran conectadas con cultivos industriales que usan la mierda de los camarones y el agua del mar contaminada y sin desalar para plantaciones industriales que proporcionan aceite, madera, etc.
- Juan Enriquez, en esta conferencia acerca de «cultivar energía»; aunque defiende al principio la revolución verde; y esto es algo muy polémico: echa para atrás a la hora de ver su exposición, ya que rechina bastante con la idea de su charla: cultivar biológicamente «la energía» (y hay infinitos modos posibles).

Haciendo nuestra «nuestra» evolución

Ahora, un aspecto de nuestra evolución (como proceso civilizatorio que incluye la transformación del ser humano junto con sus cultivos y animales domésticos) está siendo parasitado por las multinacionales de la alimentación y las multinacionales en general (también farmacéuticas, etc.).

Se quieren poner las medallas de una evolución que tiene siglos, milenios, etc.

¿Cómo así?

Podría darse un escenario donde veamos que no prosperan nuestras actuales variedades de cereal, maíz, etc., porque éstas podrían quedar totalmente 'contaminadas' por las variedades transgénicas. ¿Y por qué tan exagerado? Porque ya de hecho las imponen en algunos lugares las multinacionales del ramo (en el movimiento generalizado de usurpación y patentado, que se monta sobre un proceso de base que consiste en un real empobrecimiento en variedades, en diversidad).

El asunto aquí es muy claro, de entrada, siendo previsores (aunque en la mentalidad 'capitalista a corto plazo' esto no guste mucho quizá):

cuanto más tengamos de esa riqueza en diversidad mejor, porque el proceso de cultivo, etc., se está centralizando; esa riqueza sin embargo ya está aquí y ahora, y consta de trabajo de nuestra especie, de su co-evolución y su 'experimentación' con sus elementos cultural-biológicos (experimentación en sentido lato); una coevolución entre ser humano y cultivos, durante mucho tiempo, en esos experimentos a cielo abierto que han dado el proceso de civilización —experimentos que son sin duda de otro cariz que los que lleva a cabo también a cielo abierto la famada Monsanto y amigos… así como las farmacéuticas y las químicas, en general, con los cuerpos de los humanos.

En nuestra actual civilización en parte estaríamos negando destructivamente el proceso que nos vio nacer en tanto civilización, pues se trata de que tales compañías pretenden hacer a un lado y/o parasitar lo que nos dio de comer, nuestra evolución como especie intrínsecamente cultural.

Si reducimos, por tanto, 'biodiversidad', estamos quitándonos futuras posibilidades, o bien estamos dejándoselas todas a quienes tengan el poder de 'guardarlas'; y si ese proceso no es democrático, como no lo es ahora por ejemplo cosas como la onu o la oms…, entonces tenemos un problema.

Así que nuestra "evolución" no es directamente nuestra. Nada lo es, en lo humano, por ser éste esencialmente «técnico», olvidadizo, «epimeteico». La evolución hay que hacerla, y el capitalismo la está haciendo a su modo.

¿Qué nos cuenta de nuestro mundo el hecho de haber exteriorizado tantos gestos (en forma del fenómeno general de la automatización, por ejemplo), e incluso haber exteriorizado "la imaginación", en procesos maquínicos (aunque antes haya que ver qué es "imaginación") para por ejemplo hacernos "consumidores felices"?

¿Nos diremos vagos/as? ¿Nos diremos astutas? ¿Nos diremos que nos dejamos sorprender por un fluir, una evolución, de los sistemas técnicos a nuestro alrededor, y que acompañamos en su desarrollo, del cual formamos carnalmente parte, siendo su medio ambiente, etc.? Tiene algo de todo eso (donde pronto, como se ve, resuena aquí la forma que tiene de hablar de ello Stiegler).

Y también podemos, de una manera singular, proyectar, anticipar, capacidades éstas que, una vez pasadas a los registros y mediaciones "simbólicas", "técnicas", parecen algo "fundamental" para esa especie de "núcleo técnico" que tan esencialmente compone "lo humano": "predecir los futuros" hasta niveles insospechados, y en relación con ciertas dinámicas simbólicas, técnicas. Una exacerbada y esencial tendencia a apriorizar: pasado absoluto, futuro absoluto… y todo lo que cabe en ello dependiendo de las circunstancias, dependiendo de la relación "organológica" entre órganos fisiológicos, órganos técnicos y órganos sociales: "sociedad", técnica y cuerpo. Ritmos, con la capacidad de ser elevados a las potencias de pasados y futuros infinitamente lejanos.

Cosas como la ecología política, la "permacultura", etc., pueden sonar muy bucólicas; es decir, tenemos por un lado un diríamos férreo mundo de opinión urbano, quizá masivo, en que esas cosas quizá suenen aún un poco a broma, pero realmente no sonará así si tenemos algo en cuenta la explosiva historia en que nos encontramos.

Dicha historia es una que pareciera estar fundada en explotar y luego "preguntar": explotación de personas; de motores —de explosión; de tierras, abiertas con mecánica barata gracias a pozos de petróleo barato e hiperfluyente… en ese medio "espiritual", con ese nuevo —ya viejo— espíritu protestante del capitalismo, donde tan de repente se pasó a servir a Dios en "la calle", en la sociedad normal —y no en conventos ni similares—, acumulando entonces dinero a espuertas y calculando nerviosamente ganancias… Así que una explosiva historia, donde en realidad nadie ha planificado, nadie ha calculado nada (y encima los críticos profundos al sistema que quizá mal leían a algunos filósofos, también seguramente irán diciendo que estamos sumidos entre meros cálculos, en una era de excesiva razón, y demás ramplonerías)… una historia que parece entonces posible quizá entenderla mejor.

Sin embargo sí, sí podemos planificar, podemos dar nuevas razones que abran otros devenires, no que abran otros futuros, ideales y ya acabados, perfectos, no, sino otras razones que abran futuro, razones sistematizadas, principios para el lazo social-natural.

¿Qué principios? ¿Qué buscaríamos en por ejemplo "la naturaleza", "lo natural"?

Por ejemplo esto: ¿Por qué no buscar ampliar —"científicamente", "racionalmente"— ese rasgo natural, rasgo en la naturaleza, que por otra parte sigue "sustentándonos", y que es esto tan sencillo: que "funciona sola"?

La naturaleza funciona sola, ya es 'magia', aunque hay que recordar siempre que a veces son necesarios más o menos cuidados, y más o menos sutiles. Sobre esto 'hemos' montado improbables civilizaciones, aunque quizá no tanto como la de ahora (la de ahora, tan tecnológica y capitalista, ella, está colgada del hecho de que descubre en todos lados lo que ya sabían siempre los técnicos: que las técnicas hacen-hacer, tienen dinámicas y evolución propias).

¿"Funcionar sola", "la naturaleza"? ¿Qué estamos diciendo?

Seguramente si tuviéramos que analizar —y ponernos manos a la obra a partir de tal análisis— todas la interacciones químicas, físicas, que se dan en el cuerpo y el útero de una mujer para producir un nuevo ser humano, que en parte, pequeña, ya están analizadas, nos sería muy difícil crear nada.

Este es quizá el colmo de "lo natural", el del nacimiento humano: un colmo ahí cínicamente clavado en el centro de "la sociedad humana", de "la civilización".

Y esa hiperpotencia retenida en las semillas en general, que pasan a organizaciones y reorganizaciones sistemáticas en las cuales se juegan esas variables protencionales bioquímicas que van configurando la forma biológica, que es una forma dinámica, una forma de interacción entre varios medios y a la vez de creación de tales medios ("internos", "externos"… etc.).

Entonces estudiar "científicamente" la inacción. Eso es ya la permacultura, por muy bañada en tintes holísticos ultra-ecologistas que a veces pueda parecer.

Baptisterio Arriano - Trono Vacío

El trono del soberano siempre estuvo vacío porque la naturaleza funciona sola, tenemos las edades que siguen para tomar buena nota de esto, y cambiar las tendencias: ese entendería yo que es el sentido del decrecimiento.

Se puede estudiar muy seriamente cómo hacer cada vez menos —y no que ello salga solo— (es lo que hace la permacultura incorporando en ello varias técnicas aunque los proyectos permacultores parece que más importantes se basan en una labor casi de recuperación de enormes terrenos donde la inteligencia brilló por su ausencia, como casi siempre ha sucedido últimamente en cuanto al manejo de los recursos), y así siquiera poder ser más listos, más ecológicos, más lo que sea.

Y quizá se puede estudiar todo esto a todos los niveles, también quizá en ese no-ecosistema que es "el sistema humano", que hemos visto como que tendiera a independizarse de sus supuestos lazos con la tierra (que no son tales, siempre rotos debido a que la esencia humana es técnica), con esos sus globales sistemas técnico-económicos de explosión y ultradesarrollo consumista.

CEIBAL:

Mediante este artículo —entre otros—: «Transformando un País con un Pequeño Laptop», accedemos a un texto del gobierno uruguayo —entre otros— sobre el proyecto CEIBAL.

Uruguay, con tal proyecto, parece que fue la primera nación en pretender y empezar a dar a todos los infantes de primaria los respectivos pequeños ordenadores, que se pueden conectar a internet.

Este es el texto: CEIBAL. En la Sociedad del Siglo XXI

Y claro, sin que os haga falta leer nada habréis de suponer que ¡también hay o se buscará acceso universal a internet!

¡Ay, pobre de Telefónica y compinches, cuando en el 2050 nacionalicemos los cerebros via wifi-universal-"gratuita"… a saber en qué sucios negocios andará metida!

¡Ay pobres editoriales cuando además los laptops en el futuro lleven pantallas no brillantes y se lean casi igual que un libro! ¡Qué desesperación les corroerá por no poder seguir haciendo lo mismo (¡tanto nos aburrimos con nuestros ritmos de las vísceras que hemos de seguir haciendo lo mismo para sentirnos burguesitamente felices!)!

Notas, aclaraciones:

* Más bien: la técnica es un elemento fundamental en la modificación de las condiciones de la "acontecimientalidad" :)

Aclaración 1: La foto está sacada del blog de una profesora uruguaya miembro de la red de apoyo al plan ceibal: «EXPERIENCIAS PEDAGOGICO-DIDÁCTICAS EN URUGUAY»

2: En este blog («Patricio Acevedo») de un chileno podemos ver algo de la lucha para que ocurra en Chile lo que ya ocurre en Uruguay.

3: más blogs:
- http://proyecto-ceibal.blogspot.com/

FIN (por ahora)