axioma de fundación
Todo conjunto no vacío posee al menos un elemento cuya intersección con el conjunto inicial es vacía. Esto es, un elemento cuyos elementos no son elementos del conjunto inicial. Tenemos a ∈ A, pero a ∩ A = Ø. Por lo tanto, si b ∈ B, estamos seguros de que ¬ (b ∈ A). Diremos que b funda A, o que está al borde del vacío en A.
Este axioma implica la interdicción de la auto-pertenencia y plantea entonces que la ontología no conoce al acontecimiento.
