matematerialismos y turbulencias

De "el sol y la muerte"


He aquí unos comentarios y una selección de algunas frases e ideas de ese libro de Sloterdijk (el sol y la muerte), ideas que por cierto es posible que hayáis pensado por vuestra cuenta, o quizá intuido en otros autores. A menudo parecerá esto una discusión de autoayuda new-age, la filosofía no necesariamente mala lo es a veces... lo siento.
    1.- Lo más patente. Y de surfing infernal por el irremediable infierno.
    2.- Presentación de: homeotécnica vs alotécnica

1.- Lo más patente
"Vivimos en el seno de una cultura que no es capaz de hablar casi nunca de lo más patente, esto es, del claro fundamental, de las atmósferas en las que nos movemos, salvo en la grosera diferenciación de temples anímicos buenos y malos."
Por ejemplo una anterior temible entrada en el diario era un ejemplo, una muestra del no-pensar desde un infierno-depresión común con algún apunte-vector de fuga técnico-crítico que me da fuerzas dentro de lo más frío; del tipo de infierno del que no se habla y que es construido a lo tonto, a ciegas, absurdamente y por quizá muchas personas en nuestro mundo (gente que luego a veces pone en peligro no sólo su vida... por sus problemas... problemas que nuestra cultura parece que básicamente proyecta hacia un mero "estoy bien / estoy mal" mendicante y medicante; otra cosa sería lo que también pone en peligro la supuestamente cuerda y no loca gran y venerada cultura, la que sí funciona y que no se basa necesariamente en depresivos... (?)).

Ya hablamos por aquí -con motivo de un celebrado texto de Culianu- de "la magia que no se habla": miles de carteles de mujeres semidesnudas... etc. Poco puedo decir, nada más que comentar iniciáticamente que el "poder" pergeña en las fronteras de "lo que no se habla" (hace poco comentaba alguien que recientemente es amigo, que está en París estudiando, que Douailler, un profesor de allí, habla muy concretamente sobre el poder: manda, el poder es autoritario en tanto que se desconecta de toda relación).
    "[...] digo que no hay individuos, sino sólo dividuos, o que los hombres no existen más que como partículas o polos de esferas."
El poder que infecta y riega toda nuestra sociedad, por tanto, en el sentido de Douailler -y a la vista de lo que Sloterdijk nos cuenta- sería algo a desterrar por "irreal".
Sobre este "saber" de las relaciones diádicas y las esferas, se podría decir que quizá sea algo que si uno ya tiene muy presente es debido a porque es imposible ya de vivir en la realidad, ya se es/está desesferizadamente filósofo y se reflexiona en torno a él en vez de vivirlo y acumular riquezas de diverso tipo con su aprovechamiento, como dice Sloterdijk:
    Quien todavía ha sido dotado de un mínimo de buena experiencia comunitaria; quien alguna vez ha sido miembro de alguna apretada comunidad, religiosa o secular; quien ha sentido en alguna ocasión cómo en los grupos políticos, artísticos, teóricos, incluso en equipos de trabajo en común o deportivos, se forman algo así como espíritus comunes intensivos; quien, por tanto, alguna vez ha tenido una experiencia diáfana de animación y solidaridad, a éste no hace falta convertirlo en abogado formal del modo de pensar esferológico.
Por ejemplo se da el caso de que puedes darte cuenta tarde de "lo que tenías que haber hecho" respecto a dinámicas de grupo para conseguir apoyos o siquiera llevar a cabo tal o tal otra tarea... y cuando te das cuenta de que no existe eso del "individuo"... es a veces, como digo, demasiado tarde. Esto es básico en "investigación", la dulce y escasa sensación de servir para algo y estar en el mundo, en el científico-tecnológico tan divertido quizá a veces... investigando-creando-fabricando, parece cada vez más un lujo, y ya puestos: no sólo en el caso de la investigación científico-tecnológica. En mi caso me he sentido como que es posible que me espere una larga vida no deseada, una larga vida-baba, pues quien no siembra no recoge (y quien siembra sólo imaginariamente ídem (luego la gente "madura" y se convierte en baba, muy a pesar mío)), y por supuesto, te das cuenta tarde de ello, como observando que ya no hay marcha atrás (y queda una larga vida demasiado absurda y precaria por delante).

Por cierto que las lógicas inscritas en nuestra sociedad-educación-capitalismo a veces seleccionan gente curiosamente muy estúpida -quizá para que no piense más global/transversalmente de lo necesario- y los selecciona en ámbitos como el delicado ámbito tecnocientífico (por algo existen las relaciones de poder y mentecatos encorbatados variopintos, en nuestro capitalismo, en el que es posible el paso de lo que Sloterdijk llama una alotécnica -fundada en la explosión- a una homeotécnica, de lo cual transcribo algo ahí abajo)...
Veréis que la especialización y la tontificación es a la vez fuente de "progreso" como fuente de calamidades indecibles, ya que hay lugares muy muy complejos donde se está muy ciego y se habla por hablar (por ejemplo mismamente en la especie de pseudociencia que llamamos vulgarmente "medicina" hay también mucha superstición con las oscurantistas arremetidas de las temidas farmacéuticas, obviamente "capitalistas").

Ahora bien, al mal tiempo buena cara, pues ante la depresión infernal siempre os quedará leer el no-consuelo de estas palabras de Sloterdijk.
    "Para comprender todo lo que implica la historia de los hombres modernos y su constitución técnica hay que pasar por una especie de muerte por congelación [me apunto, ya la he pasado, así que...: ¡soy "filósofo"! ¡yupi! (por supuesto: aficionado)]. Hay que mirar el mundo íntimo desde una dimensión completamente externa, con ojos de muerto o esquizo-ojos, como han puesto de manifiesto Deleuze y Guattari en algunos pasajes de Capitalismo y esquizofrenia. [...] Ha de empezarse metodológicamente con la melancolía, con la observación despegada y con los lazos vitales hechos jirones. Un científico de la cultura es un Doctor Chiflado: vive entre sus semejantes y, pese a ello, sólo es un miembro formal del mundo de la vida; él ve desde el exterior esa comunidad ilusoria llamada cultura."
Y la urgencia nos viene de estas otras palabras, con las que me siento como en casa -casa/infierno-:
    En el mundo moderno los hombres [y las mujeres, claro] se pueden enfriar de manera monstruosa, pueden contraer un catarro ontológico [¡atchís!] incurable o experimentar la soledad y el desamparo, la depresión y el retiro del sentido, situaciones para las que con frecuencia no existen ya remedios disponibles
Añadamos aquí que creo que la psiquiatría siempre tiene reservados remedios: neurolépticos, etc, que te vuelven al parecer literal y fisiológicamente imbécil, tonto, y por tanto te "curan" por completo de cualquier mal con cualquier porcentaje de ingrediente cultural -de tu "mal"; no sé aún si empezar a darme a esos placeres de las fatídicas drogas psiquiátricas y legales, más me valdría, pues yo, como Safo, no estoy dispuesto a aguantar demasiada auto-estupidez. También me gustaría añadir que las farmacias deberían también incluir entre sus ofertas píldoras de suicidio, ya que también es de mal gusto poder dejar sólo tonta a la gente, es mejor añadir la libertad de poder morir y hacerlo alegremente (contra nuestra cultura de la antimuerte tan exagerada y tan tan tonta).

Por otra parte ahora Sloterdijk cierra el círculo de sus ideas con las que comenzábamos aquí, ya que alude a la necesidad de fijarse:
    Siendo conscientes de esta situación, podremos interpretar esta carpa de oxígeno que llamamos cultura y en donde nosotros existimos, por un lado, de un modo más cuidadoso y, por otro, más técnico de lo que hacemos por lo general. Ésta es la situación de partida radicalmente moderna que yo doy por supuesta a lo largo de mis investigaciones. Quien no quiere pensar al margen de la ilusión del mundo de la vida, quien no desea plantear preguntas técnicas, quien no tiene ningún interés en participar el análisis del tipo "cómo es posible un espacio que responda a las motivaciones", éste es, a mis ojos, un mero pasajero, un simple consumidor de las producciones culturales, no un teórico de la cultura. Lamentablemente, la mayoría de los profesores de filosofía responde al perfil de este pasajero.
Lo malo es a veces enfrentarte a situaciones absurdas como a veces veo a la mía, donde se trata de alguien que por definición no es filósofo acreditado, o sea, que por supuesto no se tiene "cátedra" -ni casi trabajo, profesión, etc,- y que pasa rachas de tener algo de tirria a la gente que meramente quiere "dejarse llevar, sin pensar"; así que de esta manera y hasta ahora, con lo poco curradas que uno tiene las esferas vitales, parece difícil eso del conseguir la ampliación necesaria en el ámbito de por ejemplo esas tan motivantes "amigas", "parejas", etc, con las que también filosofar... así que definitivamente nos tendremos que dar a los neurolépticos para quedarnos definitivamente gilipollas, que no pasa nada.

2.-

Cambiando de tema, en el mismo libro hay algo muy básico sobre técnica, lo que se trata en las páginas 315 y siguientes:
    "Hoy, en efecto, estamos marcados por una experiencia histórica completamente nueva que todavía apenas ha sido analizada en todas sus consecuencias: la liberación de energía a través de la explosión. [...] Iría tan lejos como para afirmar que el motor de combustión o el principio de explosión utilitario constituyen la matriz material del concepto moderno de libertad en su fase más actual. La libertad, tal como es entendida por los modernos del siglo XX, se funda en esta experiencia cinética clave, en el paradigma de una aceleración relacional. Una crítica de la explosión [...] tendría que partir de la observación de que la cultura contemporánea de masas no es sino una competición por el gasto. Del mismo modo que la antigua arena [se refiere al circo romano] era un templo del gasto de hombres y seres vivos, la moderna arena es un templo del gasto energético. [...] Con ellos [se refiere a los químicos] se inicia una nueva fase técnica basada en la imitatio naturae. Si no nos equivocamos en el diagnóstico, a partir de esta situación se vislumbra también para el siglo XXI un cambio de paradigma respecto a las ideas básicas de la técnica. Parece que por primera vez estamos en el umbral de una forma de tecnología que se desarrollará pronto lo bastante como para transformarse radicalmente en imitación de la naturaleza. [...] La imitación de la naturaleza sólo tiene lugar tras la ruptura con la tecnología del gasto, la cual también ha sido en gran medida una tecnología de la violación, sobre todo a tenor del carácter extremadamente simplificador [carácter tan simple y tan simplificador como el de nuestros políticos, por ejemplo Bush y compañía, que poseen tantísimo combustible y tan poquísimas neuronas] y eo ipso, dominador de la tecnología existente hasta la fecha.
De ahí la anterior contraposición entre lo "pasada de moda": la alotécnica, y el otro paradigma que llamará "homeotécnica"; ya los nombramos arriba, Sloterdijk las llamará así justo tras el anterior párrafo.


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