turbulencias

Ley natural, mecanismos y modelos (Rosen: el "mecanicismo" explicado y más allá)

 

(Nota: "esto está en construcción". Pero si os habéis interesado por este texto es imperativo el leerlo pese a sentirse mal, es decir, aunque se crea que se va a "entender poco". Hay poco material pero hay frases e indicaciones que son valiosas a lo largo de él como para hacerse la idea que supuestamente se podía estar buscando o podíamos estar buscando al entrar aquí.)
La "epistemología" de Rosen1 en "Life Itself" (cuidado, el libro de Rosen está lleno de erratas tipográficas, como así nos recuerdan en la página web donde presentan sus obras www.rosen-enterprises.com) :

Ley natural en general.

F es en general un modelo de N, y N es un sistema natural. Esta figura parece menos banal si se lee la anterior parte del texto de Rosen (esta figura está en la página 60). En N se supone por axioma que "hay de las causas". Por ello se habla de inferencias "causales", "naturales". En la parte de la naturaleza que somos los humanos "hay de la matemática", lo que quiere decir que decidiendo axiomas creamos mundos donde tiene sentido "la verdad". Como de lo que se trata es de no "bifurcar" la naturaleza (con ese límite de bifurcación: "romántico subjetivismo" vs "fría objetividad") postulamos entonces que en todo N hay de lo mismo que observamos en la matemática-proceso. Tenemos que poder postular, hablar o inventar las relaciones de "inclusión" de F en N.


N, en la figura, es como hemos dicho un "sistema natural".
Antes de comenzar a presentar resumidamente el corazón del libro de Rosen pensad en dónde se encuentran, dónde descansan, esas flechas verde y azul, la codificación de un sistema natural mediante uno formal y la vuelta a decodificar el natural en el formal. No es tan sencillo como en una primera visión podría parecer, pues por ejemplo las matemáticas son de hecho -como hemos dicho que necesitamos que sean- un "sistema natural", las matemáticas están sujetas, como tan dramáticamente experimentó Whitehead, a las mismas "paradojas" que resultan en general de que sintaxis ≠ semántica en el lenguaje natural (español, francés, etc.). (Lo que se trata es que en cierto modo -y explicitable- ya hemos sobrepasado la "época de las paradojas"). Así que empecemos a preguntar dónde queda lo "humano" en todo esto, el "estatus" de ello en todo esto. Y es importante mezclarlo enseguida con las cosas más fundamentales de nuestra tradición ("antigua" o no), como las que se plasman en el imprescindible texto que hace Serres acerca del poema de Lucrecio, etc..

Una definición importante:
N es mecanismo si todos sus modelos son simulables.
(y una máquina es un tipo particular de mecanismo; hay que recordar que la simulación no nos permite por ejemplo hacer una congruencia siquiera entre modelos inferenciales; en la palabra congruencia está en cierto modo condensado -o permite que sea allí condensado- todo el avance conceptual que supone la fundamentación matemática categorial.).
Lo simulable implica analítico = sintético. (recordar que el libro ha presentado ya que no todos los modelos analíticos son sintéticos).

Conclusiones que Rosen desarrolla en capítulo 8.
(están principalmente traducidas, literalmente, quizá con algunas diferencias y comentarios que saltan a la vista.)
Si N es mecanismo entonces podemos sacar las siguientes conclusiones:
1.- Existe un único modelo "máximo", más "grande", para el orden natural que poseen todos los modelos: Mmax.
2.- Existe un conjunto -finito- de submodelos minimales {Mi}.
3.- El modelo máximo es suma directa de todos los modelos minimales Mmax = ΣiMi, luego dicho modelo máximo es sintético.
De estas tres primeras conclusiones podemos definir de forma intrínseca "estados" para el modelo maximal en términos de los minimales, que evolucionarán recursivamente, como ocurre en la generalidad de lo que Rosen llama la Ley-Natural-versión-Newtoniana (y las cansinas y recursivas ecuaciones diferenciales dan cuenta de ello, en cualquiera de las versiones "newtonianas" -inconmensurables- de lo mecánico: cuántico o clásico (¡), como el mismo Rosen explica en otra parte).
Casi todo el también fantástico capítulo 4 Rosen lo dedica a hablar de lo newtoniano de forma muy general. Allí habla de estados y recursividad como claves para ello.
4.- Si N es un mecanismo, entonces en su categoría de modelos C(N) ocurre que analítico = sintético, luego coinciden la suma directa y el producto directo.
5.- Toda propiedad de N es fraccionable,

La versión "mecanicista" de la ley natural impone unas restricciones muy fuertes: todo lo que podemos decir sobre un sistema natural N está incluido en aquel modelo "máximo". Esto es, que todo lo que podemos decir sobre N es inherente a:
(1) el espectro de esos modelos más pequeños que lo sintetizan y
(2) las reglas puramente sintácticas con las que se relacionan el modelo máximo y los minimales de los que es suma directa (síntesis).

Rosen es agudo, las páginas 212 y 213 contienen otro de esos puntos importantes que hacen de este libro literalmente algo maravilloso (aunque horriblemente editado por la Columbia University Press). Aquí habla de mecanismos y física contemporánea: "Como hemos visto, un físico se sentirá como en casa en el mundo de los mecanismos. Hemos creado deliberadamente este mundo sin hacer ninguna hipótesis física, aparte de haber requerido la simulabilidad de todo modelo. Y ello nos ha posicionado de forma que somos capaces de hacer mucha física sin conocer nada en absoluto de física. Sólo este hecho indica ya lo especial que es el concepto de mecanismo. Y mi disputa está en que la física contemporánea está actualmente encerrada -e imposibilitada- en sí misma dentro de este mundo frente a lo que hay fuera de dicho mundo. De hecho, la afirmación de que no hay nada afuera, esto es, de que todo sistema natural es un mecanismo, es lo único sobre lo que se apoya la universalidad de la física. "

Ni que decir tiene que esta requisición a la propia ciencia (para que sea más científica, y si para ello es necesario: más "conceptual"), esta presentación de la ciencia desde dentro de la propia ciencia que hace Rosen es clarificadora de por sí. A partir de esta diferenciación, de esta explicitación de la unión mecanismos-ciencia usual, Rosen acuñará una caracterización del concepto de "organismo".
Desde aquí podrían partir parte de las soluciones "sobre el papel" que constituyeran devenires palpables en el meollo de los problemas o disputas -ya en proceso de solución- entre "filosofía" y "ciencia", etc. Y cómo no, devenires en educación, etc.

Pasamos ahora a plantear y hacer crecer aquí mismo un texto que vaya ampliando la capacidad de entender el corazón del libro de Rosen, desde los tipos de modelos hasta la caracterización de "organismo", hagamos por tanto un texto que lo comente.
Para ello hemos de diferenciar entre analítico y sintético (será necesario presentar caracterísiticas de las relaciones de equivalencia, etc.). También habrá que tener una idea categorial de ello, para lo cual dibujaremos las ideas de la organización "molecular" que se da en la categoría de conjuntos a partir de un "homogéneo caos de fondo" donde lo único que hay son puntos-elementos (pensar en el libro fundamental de Lawvere), y para así tener una primera y muy básica intuición de suma directa y producto directo en un contexto relacional donde lo que importa es la organización sin tener por qué saber nada de matemáticas ni física; para así ver cómo las moléculas dependen de la organización "en el todo" (y esto nos debería hacer fluir hacia filosofías más antiguas acerca del organismo, como podríamos escudriñar obviamente en Whitehead pero también más atrás: quizás Leibniz, Spinoza, etc.).

1. Relaciones de equivalencia

Pensemos en cierto tipo de acciones de "nombrar"/atribuir... "nacionalidades" por ejemplo: soy español... etc. Pensemos que nosotros somos los que nos nombramos y atribuimos, los que a la vez inventamos los observables que nos atribuimos y nos constituyen. Por algo ya Spinoza hablaba de atributos de una substancia, unívoca: el que llamó 'pensamiento', como separado del atributo 'extensión'. (Una unívoca substancia que más nos valdría no haber bifurcado desde el principio y haber hecho más caso a Spinoza.)

Por poner un ejemplo algo feo que es el que usaremos a todo lo largo de esta sección, sea el observable-nacionalidad: "ser" francés, "ser" español... etc.

Hay unos observables más "políticos" que otros. Por ejemplo el observable "color del pelo" es en cierto modo menos político que el anterior, aunque es aún realmente "político", pues a nadie le importa que un orangután sea pelirrojo (ya que pese a que la mayor parte estemos casi reducidos a orangutanes en una jaula, éste orangután está en otro orden de cosas (cosas está aquí dicho con todas las de la ley, del "contrato natural" que aún no hemos hecho): como no puede hablar seguramente desaparezca en breve de la faz de la tierra hacia la faz de los zoos -como mucho-, y allí quizá algún día se le ocurra hablar, al menos como para poder decir: "eh, que soy pelirrojo".).

Como hemos visto, hay observables, en plural. De ellos depende que nos distribuyamos en clases de equivalencia: "nacionalidad", "color de pelo" (pelirrojos, etc... incluidos los orangutanes dentro de pelirrojos...), etc. etc.
Sea F el conjunto de los observables: {f. g, h, ........}.
Sea S = {s, s', ....} }el conjunto que observamos, de donde sacamos muestras para poder decir: este/esta tipo/tipa tiene el pelo negro, es español/a, tiene la cara dura, etc.

El problema es que el hacer-S y el hacer-F están relacionados. De hecho lo único que hay es esa relación que nos permite diferenciar a posteriori F y S; y como digo, he aquí el problema, antes la relación (recordar al orangután de ahí arriba, que también es pelirrojo pero no nos importa).

En un principio están relacionados de forma sencilla, puntual: podemos pararnos en un individuo: pongamos 'Siderio', 's', una persona. Podemos correr todos los diferentes observables sobre una sola persona, la de Siderio: es español, es tonto, es moreno, etc. = {nacionalidad(s) = español, inteligencia(s) = tonto, color-pelo(s) = moreno, etc.} y tenemos un corte, una sección de todos los observables para sólo uno de los individuos de S. Tenemos una ristra de atribuciones que parten de él y que se pueden imaginar dirigiéndose hacia arriba, al cielo (hasta la última, que quizá llegue a tocar a Dios y la tengamos buena :) ). Llamemos a esta acción s↑. Bromeando: la necesidad de ascender-imaginarse en el mundo un individuo.

También podemos imaginar un solo observable f como clasificando "a la vez" a todo S, como una acción-decir sobre todo el conjunto de interés S = personas.
Observable-Nacionalidad = {Siderio es español, Martina inglesa, Lorenzo argentino, Rachel etíope, ....... etc........}. Llamaremos a esto f↓. Bromeando: "el descenso de la (in)nombrabilidad hacia sus súbditos".

Un inciso en este punto: toda la empresa-conceptualización de quizá parte de la filosofía en general y de Badiou en particular -al menos el Badiou inicial- podríamos dibujarla en esta intuitiva figurita : fØ→(f)S. Dejo a cargo del lector hacer o completar las frases explicativas acerca de ella (por qué "f" y no "s" y por qué la dirección de la flecha... etc.), pero digamos que f se posiciona como acción que somete al vacío para producir-se (que no subsumir ni dejarse subsumir) como un operador que produce recursivamente (f) la propia acción f mediante la puesta entre paréntesis de una situación S.

Pero nuevamente nuestro problema: esas dos operaciones son las que constituyen la posibilidad de que podamos siquiera pensarlas, de que existan los "individuos" conformados en su identidad y de que existan los observables conformados en su hacer-individuo. En un sentido primero excesivamente básico y muy físico: si no "hay colores" entonces pierde el sentido diferenciar ciertos observables con ellos relacionados: una obviedad. Si se pierden o modifican características del "todo-estructural" se pierden posibilidades individuales. Intentar mantener las mismas posibilidades individuales anteriormente observables cuando se pierden o aumentan características globales que las desacreditan o fuerzan a cambiar va a ser algo que nos va a perseguir en todas nuestras sucesivas discusiones aquí y en otros lugares. Para empezar con ello enseguida hemos de hablar de "síntesis" (aunque ni siquiera hemos hablado aún de análisis en relación con las relaciones de equivalencia).

Cuando "medimos" una persona con el observable nacionalidad ya sabemos más o menos lo que nos va a salir y sabemos-vivimos más o menos para qué lo hacemos.

Y a menudo cuando medimos con nuestros aparatos en un montaje experimental no sabemos más que el que nos va a salir lo que llamamos "números", y no solíamos saber ni plantearnos-vivir para qué o por qué lo hacíamos (por eso es difícil o lo fue el plantear nuevas teorías). ¿Por qué y cómo esos "números"?

Es claro y autosuficiente el que estemos clasificados en nacionalidades. Ya no lo es tanto el poder clasificar entidades supuestas "en la naturaleza" mediante observables que aúnan los montajes experimentales con los humanos que los viven montados en el estilo de flechas como la verde y la azul de la figura de arriba.

En la naturaleza hemos creado el observable nacionalidad (vamos a restringinos aquí a decir que este observable es simplemente el lugar de nacimiento inicial (no valen ni los aviones ni las embajadas como lugares de nacimiento)) y podemos clasificarnos más o menos idealmente en clases de equivalencia disjuntas, sin intersección. ¿Cómo, con qué medidas y en qué situaciones diversas experimentales hay derecho para usar observables como el de "tipo-de-átomo"? ¿"Quién" da el derecho, cómo se concita a la comunidad humana a usar el observable sin discusión sobre los contextos? (No simplemente por ser cuestión de expertos sino también por ser cuestión de "naturaleza") ¿Qué permite realmente a las idealidades físicas funcionar en el límite como capaces de ese derecho? ¿Qué cristalizaciones? ¿Qué estables torbellinos conforman las realidades físicas? ¿Qué las distingue de idealidades en otros órdenes de magnitud-relación?



Algunas idealidades físicas -como pongamos un protón- tienen -se supone- mucha más duración, son turbulencias más duraderas en el universo. En cierto modo están más cerca del equilibrio-caos-homogéneo que una entidad como un frágil ser-humano finito y quizá porque pueden intercambiar algo de alguna forma mucho menos aparatosa, más sencilla y en cierto modo mucho más rápidamente, sin perder su "identidad estructural" auto-reproductora. Nadie duda de la existencia de un individuo humano, ese torbellino afectado y afectante. Compartimos su mundo, ese mundo, lo vemos. Nadie puede dudar de la existencia de la individualidad duradera de la sopa-torbellino que es un protón. Y está seguramente igualmente vivo (aunque no pueda hablar, es también torbellino). (La velocidad de los modos en relación a las afecciones, que ha de ser investigada junto al uso de "la velocidad" en Deleuze, etc. será lo que nos permita quizá ir construyendo ontologías fuera-del-tiempo.)

¿Qué nos permite decir que "hemos analizado S", que hemos analizado algo? ¿Qué es un análisis?

Mirad una trayectoria en el espacio. El análisis físico, la pretendida revolución galileana descansa en un análisis que ya damos por presupuesto: todo punto del espacio tridimensional es recuperable de un punto de una línea y de un punto de un plano, de las proyecciones.


Necesitamos al menos dos observables que suponemos no relacionados, independientes. Pongamos una situación en la que todo necesite estar bi-atribuido mediante propiedades independientes, por ejemplo no hay ninguna de las cosas que no posea atributo color y atributo posición, y tales atributos los suponemos independientes, y sometemos todo al análisis en tanto encontramos esos observables y en tanto que no tienen sentido las diversas partes de lo sometido sino en tanto que han sido sometidas a los observables independientes.

Todo lo que es, en el caso del análisis galileano, es codificable en un conjunto análisis que a posteriori vemos que es R x (R x R). De cada trío del espacio-tiempo "natural" salimos con la flecha verde hacia el trío formal (r, r', r''), y ahí podemos analizar siempre inequívocamente un punto en los espacios que hacen el análisis {R, R x R}. Más aún, en esta situación dentro de F, lo formal, cierta "estabilidad" es total: da igual R x R x R que R x (R x R) que (R x R) x R. En ese análisis de lo móvil, tenemos por tanto que sobre el "mundo real" proyectamos una serie de relaciones de equivalencia fundamentales en lo formal "tener la misma coordenada 'x', tener la misma coordenada 'y', tener la misma coordenada 'z', tener las mismas coordenadas 'x, y', tener las mismas coordenadas 'y, z', etc........".

Pero en nuestro mundo S de cosas ideales, formales, hay un conjunto amplio de relaciones de equivalencia R(S) -dependientes de "observables"-, y esos observables no son siempre independientes. En el caso de la nacionalidad sobre S = 'humanidad', podríamos decir que hay una correlación entre el -estúpido y no muy pertinente- observable "riqueza" de un individuo (como Siderio, y su número pongamos que puede estar -en la cuenta bancaria- en un intervalo de (0 $, 1011 $)) y el otro observable llamado 'nacionalidad'. Esto es debido a que en el producto cartesiano de los pares conformados por los rangos de los dos observables: {{nacionalidades} x (0 $, 1011 $)} hay pares que podríamos ver -idealmente- que no tienen ninguna posibilidad de existir como referidos a un mismo individuo, no decodificables en S, por ejemplo podríamos ilusamente decir que no hay la posibilidad que un par (Senegal, 1010 $) decodifique en algún individuo s de S. Cierto, es una tontería pues el capitalismo precisamente se vanagloria de que oportunidades "hay". Claro que quedan presupuestas, subyacentes, cosas como que de lo que se trata es de ser "más rico" y muchas otras más acerca de las trayectorias posibles de los mismos.

Por cierto, estas observaciones, aplicadas en cierta forma al lenguaje usual de la teoría física "normal" (relatividad, cuántica... etc.) y luego ampliadas con lo que digamos sobre síntesis, nos indicarán quizá por dónde tirar a la hora de transformar la ciencia, o al menos nuestra comprensión del mundo teniendo en cuenta la surgencia de todo el discurso en ciencia acerca de "complejidad".











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"Inventar la historia líquida y las edades de las aguas." Michel Serres (El nacimiento de la física en el texto de Lucrecio, p. 224. Ed. pretextos.)

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