Teleoperando: primer (meta)capítulo.
Pregunta de entrada: ¿cómo se puede hacer derivar el trabajo precario -y el mundo en general- hacia la eliminación del trabajo asalariado... hacia la eliminación de esta guerra... hacia la eliminación alegre del puesto-de-por-vida y al aburrimiento del estar sentado en medio de una ciudad en el más infinito autismo televisivo rodeado de si tienes/quieres suerte "amigos/familia" y colmenas... especializándote en tonterías y encima con millones de personas igual? (Y encima en un sistema mundo que articula estas actitudes y estas composiciones con "lo que pasa" en "otros lugares del mundo"... ya sabemos...)
Lo más fácil, el único remedio, es la inercia de montarte en el carro, pero no se dice ni se debe decir mucho, sobra, eso sólo se hace, y a millones, es obvio, pisos pequeños... individuos pequeños y muy globales... etc.
¿Realmente tiene algo de bueno el trabajo precario... pongamos... en las urbes occidentales? (Lo pregunto por todo lo anterior). ¿En qué sentido usaríamos las palabras "bueno" y "malo" en este caso?
1.- Trabajo precario como factor "anti-totalitario / anti-exterminador"
Imaginemos que dicho trabajo -especializado en la inespecialización- es una autorregulación, un estrés, un paquete de estrés... en los procesos-crianza de nuestra especie y del mundo alrededor de ella: en ese sentido podríamos decir que es peor que directamente nos mataran/matáramos, aunque depende el caso, si el fin pongamos que fuera, por ejemplo, el reducir nuestro "número" (dentro de un significado de "número")
En este caso, diríamos, sonriendo irónicamente: "no es tan malo" (como cuando se dice que de algo hay que morir, y se dice desde bien pronto).
Es claro que directamente no se trata -sólo- de esto, pero es para abrir dos polos.
La guerra del estilo "guerra mundial" quizá no se dé, y ya sabíamos que "trabajo" y guerra tienen que ver.
2.- trabajo precario como el ogro malo.
No parece que tenga nada de bueno, claro. Aunque, "retrocedamos" momentáneamente hacia atrás...: a menudo hay un "all you need is love..." que pica y que encima viene a cuento... o incluso un "¿de qué te quejas?").
Bien: estás en una ciudad, hay procedimientos, programas y subprogramas para casi todo... la megamáquina no admite juicios y moralinas... es muy "buena" y muy mala a la vez. Es importante pero muy escaso "ser de buena familia", adquieres así muy sutiles hábitos que por ejemplo pueden favorecer dinámicas positivas en esta "selva"... o tener más ganas o posibilidades de acoger hábitos mundanos y de esferas mundanas más sagaces... etc. (Y si tienes una gran y diversificada familia o te autoconvences desde muy temprano en "prepararte para la dura vida real" además de tus actividades más "ociosas"... mejor que mejor (aunque al final termines ganándote la vida antes por tu "ocio" que por tu "obligación"; y obviamente: lo mejor es nacer en esferas-familias donde estas cosas coinciden: te dan dinero por mantener bonitas esferas más o menos productoras de lo que sea donde el placer y el trabajo no disuenan).
Se dice o parece que el devenir del capitalismo agravó la lucha contra el "bienestar" y esta eterna lucha de clases toma nuevas formas... de todas maneras reabramos la pregunta estratégica del principio: el "tiro" del trabajo precario les puede salir por la culata a los que planifican.
¿Qué es antes el plan o los planificadores... lo planificado o el que planifica? ¿Se puede planificar la planificación? Contingentemente y sin vuelta atrás hemos llegado a articular enormes máquinas difícilmente analizables de humanos y no humanos. La digestión del mundo y nuestra digestión en ella incluida no admitió nunca disertaciones sobre si es antes el huevo o la gallina, lógico :).
Retrocedamos: llega la "edad adulta" y puede ser que empieces a oír con más frecuencia desencantamientos, abracadabras al revés, ciertas frases, coletillas... sobre "el trabajo"... quizá frases que nunca habías escuchado antes en tu familia... o que si las decían no las sentías igual... frases que te confirman o te deben confirmar "lo que ves" o que debes ver: algo así como que, "oye, pringado", que en el mundo "hay que ser un o un poco h*j* de p*ta". Abracadabra p*ta de la cabra.
¿Decadencia? ¿Qué es ser adulto? ¿Es para dar paso a los niños? ¿Niños que estarán nuevamente encerrados en la ilusión de la colmena hasta llegar a una larga edad adulta del desencanto sólo reencantada por los niños? ¿Esto es típico de qué composiciones? ¿Qué tiene que ver la acumulación en ciudades y en coches, por ejemplo, con todo esto, y de qué sirve pensarlo así? Nos pueden surgir muchas preguntas de ese estilo.
Por cierto, viene a cuento: no sé por qué da tanta vergüenza ajena ver u hojear títulos viejos de viejos libros de sabios viejos como aquel que escribió "la decadencia de occidente"... a principios de siglo XX. Basta con ponerle un poco de picante à la deleuze/guattari con "todo marcha estropeándose", luego añadir algo de pensamiento de nuestro colectivo metido de lleno en la ecología política... para tener -ya sólo con eso- un buen mejunje, que no maridaje. Nada como abrirse y abrirse, a veces.
Ahora un episodio concreto tras la introducción divagante. Hablemos entonces de teleoperadores.
Para qué repetir, copiamos abajo un cachito de internet (nota aclaratoria: "empresas de telemarketing" quiere decir empresas que son subcontratadas por otras empresas que son más "dueñas del mundo" para atender a sus clientes (por ejemplo las de telefonía lo hacen mucho) para que éstos "peces gordos" y los que están más cerca se laven las manos y para dar a veces mal "servicio de atención al cliente" (aunque depende del día, a veces es medio "bueno" aunque caro...) y también para "emitir" llamadas para acosar a los clientes y ofrecerles nuevos "productos" y no tener remordimientos cerca (recordemos, persuasión* antes que muerte, que es la gran empresa de infección del capitalismo, esta de la persuasión y la expectación eternas), de internet:
"Las empresas de telemarketing son un continuo [entrar y salir de] teleoperadores que cuando tienen la experiencia necesaria para dar un buen servicio se marchan asqueados por sus pocas posibilidades de promoción o de mejora en sus sueldos."
¿Consiste en bajar los humos a "jóvenes" y no tan jóvenes, que literalmente no caben por mucho que lo intentaran en los subprogramas: funcionariado... universidad...?
¿Un método de "espabila"... o cuídate?
¿Bajar los humos entonces a los que ya poco a poco van impregnándose de "la estructura" del mundo y de la necesidad de que "se lo tienen que montar/currar solos"... que "ancha es castilla"... y un "allá vosotros" a partir de la nada y si realmente os interesa lo que váis a querer o a hacer por querer?
Lo que sí quedan claros son algunos puntos:
En varios tipos de actividades de "teleoperador" aprendes activamente, o sea, "estudias" en situaciones prácticas cómo tener cada vez menos escrúpulos y ser más "malo". Pones en ello todas tus capacidades de comprensión, astucia, relación telefónica con la gente... etc. Es "por el procedimiento". No tienes que pensar, hay que tenerlo muy claro, tu trabajo es tu trabajo (no sé en qué me recuerda esto a los campos de concentración...).
Pero las pones a servicio de un "arriba" donde prácticamente no hay más que gente cínica con corbatas que necesita mucho dinero para poder llevar a sus hijos a hacer "cosas que merecen la pena" a las caras universidades estadounidenses... o bien de un abajo: que son clientes de la empresa que te subcontrata, y en muchas ocasiones a este abajo sólo le creas más problemas o engaños (porque estás quemado y/o precario en exceso... o debido a que el propio procedimiento de la empresa es puñetero (oí que en wanadoo había que llamar hasta a un 906 para causar la baja, no sé si sigue). Pero -recordemos- :) : al menos -aún- no nos matamos entre nosotros más que poquito a poco y por estos medios (hay gente que casi me llora por teléfono porque no les dábamos de baja) (explicaré aquí que he trabajado indirectamente para la semidifunta "auna" (ahora comprada por ono), y auna tenía una política que hacía difícil en muchos casos dejar de recibir facturas (aunque siempre recordemos: hay que leer muy bien los contratos, pero cuidado: a veces se hacen altas sólo por teléfono... que así es el mundo de los comerciales, "duro"... y cómo no, leer la letra pequeña... hay que saber lo que se tiene o lo que se quiso... lo que hay .... y ya se sabe, a nuevos servicios nuevas oportunidades de robo: como lo que pasó o quizá sigue pasando -por poner otro ejemplo- con el desvío que hacían a teléfonos caros a gente que usaba y usa internet como módem telefónico, conexión por teléfono a internet.
El mundo (¿ciencia?) de la persuasión.Vivir por vivir... persuadiendo.
Sólo fue un primer intento, continuará.
* ¿Diríamos: en la persuasión antes que la muerte tienes que ser lo suficientemente pillo (y/o guapo/a) como para que no te toque la contrapartida: muerte en vida y masa, mucha masa ?
