matematerialismos y turbulencias

virtual: intro

 

En el capítulo "la lección de Bohr" de "Cosmopolitiques", Stengers expone sencillamente algo crucial sobre dicha "lección". Este capítulo va a ser citado o parafraseado-comentado aquí.
Estamos hablando de la "mecánica cuántica", una ya vieja materia-experimentación-proceso cuya importancia para el mundo de las filosofías nunca se podría exagerar suficientemente (Guattari-Deleuze son uno de los hitos atravesados por esta "importancia") y también obviamente para el mundo de las ciencias y sociedades.
El fin del sueño que lleva a cabo esta nueva determinación de "lo muy pequeño" es sencillo, pero las consecuencias se han de sentir más aún. La metafísica se realiza en la tierra gracias quizá a esta pérdida y desplazamiento de los sueños.
Lo cuántico ha dado paso a una re-configuración (final) de parte del sueño de la física y de los tipos psico-sociales de los propios actores humanos dentro de la física y la física-matemática (dentro de lo que ha inducido podemos resaltar el nombre de Prigogine y el nombre "caos", como hace Stengers). Y por supuesto ha removido la mutua (in)dependencia filosofía-ciencia (dependen o se necesitan tanto... y además lo hacen en tanto que son dos líneas independientes que se cruzan-conectan) se ha visto remodelada.

El truco es que la "indeterminación" es algo de la naturaleza, no algo parcial, "relativo a la mecánica cuántica". Es algo que tenemos que hacer el esfuerzo -ya lo hemos hecho- de incorporar a nuestros triunfantes modos de pensamiento y/o de ciencia. Pero esto ya se comenzó a decir -ver Serres- desde el comienzo de nuestra filosofía-ciencia con los atomistas griegos, epicúreos, Lucrecio, etc. (clinamen, declinación, desviación infinitesimal, → átomo (turbulencia-torbellino)). Lo más profundo-importante está siempre ya ahí y todo marcha por percolación. Somos universo/s.

Como viene a dar a entender Stengers, para permitir a esta "revolución" cuántica entrar en nuestro mundo "conceptual" de "a diario" (mejor que 'revolución', "involución evolutiva no retrógrada") es útil la distinción temprana de Deleuze entre "realización de lo posible" y "actualización de lo virtual" (luego "explotada" increíblemente por Guattari (creo que se podría decir esto así a la vista de su "cartografías esquizoanalíticas")).

Con el modelo "mecanicista" clásico de las partículas no hay más que realización de lo posible, a las "partículas" de lo posible, a lo posible sólo le falta existencia, lo posible requiere una dimensión de existencia y nada más, las partículas tienen unos estados y no tenemos más que comprobar cuál es el que se realiza. La creación del marco en el que "medimos" se deja de lado, pues no sirve en este nivel meterse a esas finezas. Se ha dejado de lado por tanto el matiz de creación que conlleva lo que Deleuze llamará la actualización de lo virtual. Entra por tanto a jugar una "dialéctica" de cuatro estriajes*: real/posible, virtual/actual.
La actualización conlleva un "cambio de naturaleza", no la "limitación de una posibilidad preexistente". He aquí la clave, cambio, creación, creación disimulada tras el dios-relojero en el caso de la mecánica clásica. Allí el escenario es: dos personajes: por un lado los grandes y respetables "humanos" humanistas frente a "los objetos", esos objetos "ahí fuera", objetos de aquel tonto "noúmeno" del gran listo que fue Kant. Humanos que estamos en cierto modo tapados, a la espera, en tanto observadores negados (observadores para los cuales obviamente son importantísimas las "leyes" de la mecánica cuántica y las futuras no-leyes del caos, como para el resto del universo), para dejar a Dios el insuflamiento de vaguería, para dejar que esa entidad nos obligue a cierta no-necesidad de preguntas, o a co(n)-formarnos con un desarrollo de los medios técnicos no superable en ese momento (por otra parte: ¿para qué?), y total, para seguir diciendo obviedades o atenerse a lo que hay. Para dejar por tanto a dios la creación y recreación del marco "animal" que permite dejar rodar partículas por planos inclinados, etc. y gozar del mecanicismo y su idea de dominio, y gozar perversamente con la pobreza -además- de la idea de 'máquina' que conlleva este mecanicismo en realidad "anti-científico/filosófico", más que superado conceptualmente. Se ha superado -de siempre "superada"- una ciencia digamos que quizá excesivamente perversa por lo "manipulativa" (las observaciones "orientalistas" de los fundadores de la mecánica cuántica son valiosísimas). La mecánica clásica no necesita postular "creación" por parte de los observadores puesto que deviene muy pegada, muy directamente pegada a lo que traicionera y estúpidamente se ha venido llamando "la realidad". La realidad de nuestro estar-con "los objetos" del día a día + "el lenguaje" + una pequeña purificación en cuanto al espacio tiempo y al punto-partícula...




* hago referencia a lo liso/estriado de Deleuze/Guattari, y es una referencia motivada por el libro citado de Guattari a solas, aparte de por "mil mesetas".









me | map | privacidad | mail | 2005